Te invito a mi mesa

Lo único constante en la vida es el cambio. Estamos en un proceso de constante evolución y dentro de mi propio proceso también hay un cambio. Quiero presentarles mi nuevo proyecto, una evolución de La Gallina y Los Pollitos, ahora con mucho más contenido, con mucho más que compartir….

Hace 8 años escribí mi primer post en este blog. La verdad no sabía para donde iba pero fue. Fue lejos. Hoy tengo más de 240 blog posts en los que he logrado compartir mi vida, mi maternidad, las diferentes etapas de mis pollitos.

En todo este camino he aprendido mucho y he crecido a medida que ellos crecen. Uno cree que llega a su estatura máxima y deja de crecer, pero no. Todo el tiempo crece, solo que ya no crece para arriba sino hacia adentro (también hacia los lados algunas veces, jaja).

Este camino de 240 post me ha visto crecer y este medio de comunicación ha sido en gran medida uno de mis aliados en este crecimiento. Si pudiera enumerar los aprendizajes que han surgido al querer plasmar por escrito lo que me pasa, lo que vivo, lo que siento, me quedaría corta, podría contarles algunos que se me vienen rápidamente:

  • Lo más básico y elemental: he aprendido a escribir, cada vez mejor, la estructura, la ortografía el estilo propio se han pulido y refinado en este tiempo.
  • Pensar en qué escribir te hace doblemente pensativa y reflexiva en cada situación de la vida. Tener que sintetizarlo y comunicarlo hace que analices todo mucho más, puedas encontrar las lecciones, los pensamientos, las reflexiones. Te hace más consciente.
  • Darme cuenta que quiero hablar sobre mi maternidad y la de otras me ha hecho mucho pensar en el tema del juicio. El juicio es algo que las mamás cargamos como un lastre (cada vez que hacemos algo bueno o malo hay alguien que cree que no está bien) y también dámos látigo parejo. Nos juzgamos y juzgamos a otras así sea mentalmente. El juicio materno es una de las cosas que debería desaparecer del mundo (hacemos una campaña?).
  • Tener que abrirte, abrir tu corazón, decir lo que piensas y lo que sientes es como desnudarse. Me he desnudado muchas veces ante ustedes. Reconocer lo que hay dentro de ti, expresarlo y soltarlo te libera profundamente. Dejar lo que hay adentro en palabras te hace inmensamente libre.
  • Sentir que puedo inspirar a alguien, que alguien se sintió tranquila al ver que a ella también le pasaba, que pudieron aplicar alguna de mis ideas, que les saqué una sonrisa me llena el alma. El darme para que otras tomen algo de mi y sean una gotica más felices es la mejor recompensa de todo esto. De nuevo, es muchísimo mejor dar que recibir.
  • Que algún día pueda ver esto en retrospectiva, que mis hijos lo vean cuando sean adultos (tal vez en la adolescencia lo odiarán) y se rían de sus historias y vean lo que su mamá tanto los quiso (y toda la lora que dio) es un regalo para ellos. Y para mi cuando sea viejita y tenga demencia senil y se me haya olvidado (jajaja). Pienso que es dejar algo de ti en la tierra, es un legado, así sea chiquitico pero es.

Podría llenar hojas y hojas de aprendizajes. Esto simplemente es un testimonio de un pedacito mi vida, de la de mis hijos, de lo que pasa en este momento en el mundo, de como vemos las cosas, de como pensamos las mamás del 2010 al 2020.

Pero también todo esto me hizo ver que yo necesitaba ir más allá…

En todo este tiempo conocí muchas mujeres, me contecté con muchas mamás, he pensado mucho y hasta he cuestionado lo que soy, por eso desde hace un año más o menos sentí que era el momento de cambiar.

Mis hijos van a crecer y en un momento (tan rápido como han crecido) serán adolescentes y no podré estar compartiendo sus vidas en las redes sociales. Ahora serán personas más independientes y debo respetar sus decisiones y su privacidad, que desde ya lo empiezo a ver (“Mami, no publiques esa foto!”). Por eso, mi proyecto no puede basarse en el tema de “maternidad”, sobre todo cuando tengo tantas cosas para compartir.

Por eso he creado Mesa en Blanco, un espacio para compartir muchos aspectos de la vida, un blog de estilo de vida en el que no solo hablaremos de maternidad sino también de temas como: hogar, recetas, libros, cosas que pienso, ideas, manualidades.

Un espacio para compartir mis hobbies como lettering, acuarela y muchos otros, un espacio para que todas puedan encontrar una manera de distraerse, de divertirse, de conectarse con otras, de leer diferentes maneras de pensar, de crear, de regalarse un ratico, de encontrar la felicidad haciendo diferentes cosas, leyendo un libro, haciendo unas galletas, pintando un rato.

Te invito a mi Mesa en Blanco, te invito a sentarte conmigo en esta mesa desde tu casa, a sentarte conmigo en mis talleres, a que me leas y a que podamos seguir compartiendo, aprendiendo y creciendo juntos.

Te espero pues en mi mesa!! Visita mi sitio, suscríbete al boletín y conoce mis redes!!

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