Manual de instrucciones de mi hijo

Cuando tienes hijos pequeños, no crees que llegará el día en que se vayan varios días sin ti. Pues a mi me llegó el momento, lo primero que pensé fue en quien podría manejarlo sin conocer todo lo que yo se de él. Para esto sería necesario un manual de instrucciones…?

(Este post lo escribí hace un poco más de una semana pero quise esperar a publicarlo, ya verán porqué)

Hace dos semanas: Esta mañana me llamó una amiga, muuuy amiga (casi hermana), su hijo es amigo del mio desde los 2 años, se entienden súper bien, se quieren mucho. Ella me pidió si podían invitar a mi hijo a pasar el fin de semana (puente de 3 días) a una finca de unos familiares. Es una familia en la que confío totalmente, unos papás muy queridos y pendientes y no me cabe la menor duda que Emilio estará muy bien cuidado. Además mi hijo es un niño muy independiente y gozón que se que va a disfrutar. Seguir leyendo

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Mami, acompáñame a dormir.

Muchas veces queremos imponer reglas o forzar a nuestros hijos a que hagan algo porque ya están “en edad” para hacerlo. A veces no nos damos cuenta que detrás de lo que ellos nos piden hay una necesidad oculta. En esta historia de “Mami, acompañame a dormir”, les cuento como descubrí que la mejor manera de que mi hijo sea seguro e independiente no es forzándolo. Que a veces ellos nos piden una cosa, pero en realidad están buscando otra. 

mami-acompaname-a-dormirMi hijo Pedro es un pegote de la mamá. Muchos que lo conocen saben que vive con el complejo de Edipo alborotado y hasta le dicen “Edipito” (a espaldas de el obviamente). El vive enamorado de mi y obviamente, yo de el. No pasa un día en que el no se me acerque en repetidas ocasiones, me de un beso, un abrazo, me diga “te amo mami”, así, espontáneo. Yo no puedo evitarlo, me derrito. Me derrito al verlo, me derrito con sus abrazos y muestras de amor, quien no. Una de las cosas que más duras me han parecido en la crianza de Pedro ha sido ayudarlo a aprender a desapegarse de mi. Yo entiendo ( y el también) que debe vivir tranquilo sus espacios, que no debe llorar cuando se separa de la mamá y el solito, con una madurez que me sorprende a sus 6 años y medio, lo entiende y lo proporciona: “mami, no me acompañes a la buseta”, “mami, no me lleves al colegio porque me quedo llorando”. El sabe que cuando se separa de mi pasa feliz, pero ese momento de transición aún le da duro.

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Tips para ir de paseo a la nieve con niños

A comienzos de este año tuvimos la oportunidad de llevar a los niños a conocer la nieve. Era un sueño que tenían desde hace tiempo y le habían pedido al niño Dios y así como por arte de magia todo se dio para que pudieramos visitar unos días a unos primos que viven en el centro de Estados Unidos en una época de nieve.  Ir con niños a un lugar muy frío y con nieve requiere de preparación, sobre todo cuando vivimos en el trópico y no tenemos estaciones, por eso quiero contarles algunos tips importantes para que el paseo en la nieve sea inolvidable y no nos congelemos. Seguir leyendo

Ideas para un Halloween sin dulces

Hace un par de años encontré esta campaña con ideas para un halloween distinto, uno que no tuviera tanta carga de dulces, hecha por mamás preocupadas por el exceso de dulces en los niños y decidí unirme. La idea es cambiar un poco los dulces que reciben los niños en el Halloween por pequeños juguetes o cositas que no sean dulces y que igualmente los haga felices y puedan divertirse un rato. La cantidad de dulces que reciben los niños en Halloween es increíble y además de que los enferma bastante, al final no se los terminan comiendo porque las mamás no los dejamos, sabiendo el riesgo tan grande que trae para la salud. Leí hace poco que el azúcar es 8 veces más adictivo que la cocaína y acorde con esto muchos padres buscamos enseñar hábitos saludables y uno de ellos es ayudarlos a no caer en el exceso de dulce. Veo que cada año más mamás se unen a esta causa y piensan en ideas de productos más sanos para los niños. No quiere decir que los niños no van a recibir un solo dulce pues seguramente si los tendrán, a todos nos les suena la idea (todos tenemos derecho a pensar diferente) y seguramente los niños SI recibirán dulces, pero sería en una dosis un poco menor, o sea menos dañina y además pueden obtener otra cantidad de cositas que pueden servirles para divertirse, o sea, más variedad y más diversión.
El año pasado me fui para un sitio donde venden objetos de piñatas y allá compré muchas cositas con las que hice bolsitas y eso le entregué a los niños, aquí les comparto algunas ideas…. Seguir leyendo

Donde dejé la memoria…?

memoriaCuando yo era chiquita era súper inteligente, me iba súper bien en el colegio, mi materia preferida era matemáticas, me encantaba todo lo que tuviera que ver con ejercitar mi mente. En la U mis amigos me gozaban por nerd y yo lo aceptaba con orgullo, siempre he sido y me ha encantado ser nerd, he estado en muchas actividades, me ha encantado aprender y tenía una memoria prodogiosa…. Tenía?. Sí, tenía. De eso si me acuerdo…
Cuando quedé en embarazo, empezó la torpeza y los olvidos. Bueno, la torpeza ya la tenía de antes, pero la mala memoria no. He escuchado y leído muchas teorías, que el cerebro se inflama, que las hormonas, que el cansancio, lo emocional, y en realidad no se que es lo que hace que tu estructura mental cambie y que quede distinta a lo que era antes. Y ahora, 6 años después de haber dejado de estar embarazada, siento que mi memoria de antes no va a regresar.

La falta de memoria ha hecho que tome algunas medidas en mi vida, como estas: Seguir leyendo

Carolina, una mamá súperheroe

Recuerdo cuando era pequeña, que a la primera finca que me dejaron ir fue a la de Carolina. Carolina ha sido mi amiga desde que éramos muy pequeñas, me acuerdo que en su finca desayunamos buñuelos y montamos a caballo. Caro tiene una familia hermosa, su mamá Olga era la mamá que más bonito escribía del salón, siempre admiré su letra en las notas que mandaba al colegio y tan linda como su letra era ella de querida y dulce. Fuimos muy amigas en el colegio y de 15’s nos mandaron juntas a una excursión. Pasamos delicioso y ella sale en casi todas mis fotos. Hubo algunos momentos de la adolescencia que nos distanciamos pero creo que en el fondo de mi corazón ella siempre estuvo ahí en primera fila.
Dentro de mis amigas más cercanas creo que yo fui la primera que tuvo hijos. Cuando Emilio mi hijo mayor estaba todavía muy bebé, recuerdo que un día Carolina me llamó muy angustiada, acababa de darse cuenta que estaba en embarazo, ella no lo estaba buscando, acababa de empezar un doctorado que duraba por lo menos 5 años, con una deuda gigante y un compromiso de tiempo más grande aún. No había mencionado que Caro se casó con su novio de toda la vida, que fueron novios desde lo 14 años y hacen una pareja hermosa. A pesar del susto del embarazo, la maternidad no es un inconveniente sino una bendición y Caro es una de las amigas más sensatas que tengo y supo llevar muy bien su embarazo y luego su maternidad.
Amalia nació a finales de agosto cuando mi hijo Emilio no había cumplido ni un año. Me acuerdo que fui a la clínica a cortarle las uñas y acompañé lo que pude a Caro mientras Amalia era pequeña, nos unimos mucho, pues eramos las únicas con hijos. Cuando Amalia tenía como 1 año o dos, Caro tuvo que viajar a Estados Unidos como parte del compromiso que había adquirido con el doctorado, tenía que irse sola, sin Amalia. Cuando pienso en eso, aún hoy después de 5 años me dan ganas de llorar, al recordar el dolor que tuvo que enfrentar de dejar a su bebé, que quedaba en las mejores manos y la estuvo visitando constantemente, pero no estar en el día a día de Amalia fue algo muy duro para ella. A pesar de todo, Carolina mostró su fortaleza y convicción de que estaba haciendo lo mejor para ella y su familia aunque implicara este sacrificio. Caro terminó su doctorado el año pasado, lo celebró con su esposo y sus hijos Amalia y Agustín, después de más o menos 6 años de constante trabajo, investigación y esfuerzo. Obtuvo muchos reconocimientos en su tesis de doctorado, obtuvo la mención Magna Cum Laude y hasta salió en el periódico. Pero para mí, este gran esfuerzo, este logro, este reconocimiento no es nada comparado a lo que ha vivido Caro con Amalia. Seguir leyendo

Las herencias

Teoricamente la palabra herencia se refiere a lo que una persona que se muere le deja a sus descendientes. También se usa esta palabra para definir las características genéticas que podríamos obtener de nuestros antepasados. En mi familia la palabra herencias ha adquirido un nuevo significado al referirse a las cosas que una persona pasa otra porque ya no las va a usar más y que están en muy buen estado. Dentro de cosas podemos incluir ropa, zapatos, juguetes, muebles, libros, etc. Todo esto pasa entre primos de una generación a otra y lo damos y recibimos con mucha alegría. En la cultura paisa (en la que vivo) se valora el ahorro y el cuidado de las cosas y esta costumbre hace parte de permitirnos aprovechar bien las cosas que tenemos, además muchas veces los niños dejan objetos en muy buen estado, porque crecen rápido, los usan poco o son muy finos y da pesar botarlos sabiendo que sus primos pueden continuar con el uso de estos. En mi familia se ha creado una cadena de herencias, las cosas pasan entre hermanos y a primos y vemos en los más pequeños las cosas que habían pasado por los nuestros. Seguir leyendo

Nuestra primera mascota

Me encantan los animales, son divinos, pero nunca he sido la más fanática de una mascota en casa. Me parece que requieren un cuidado especial, una inversión extra y trabajo adicional, por lo que así como las mujeres que no quieren tener hijos, no me ha llamado la atención una mascota para mi casa, por lo menos mientras viva en un apartamento con un espacio limitado. Se que el amor que se siente por las mascotas es increíble y lo veo en todas las personas cercanas que tienen perros o gatos, se que se quieren como hijos y se que despiertan una ternura increíble. Pero por ahora opté por tener y cuidar niños y no animales.
Pero mis hijos no piensan igual. Sobre todo mi hijo menor ama los animales, es un niño muy sensible y siempre ha vivido antojado de un perro. Yo le dije que el día que no vivamos en apartamento podrá tenerlo, pero después de la caída de su primer diente nos puso el ultimatum: “Con la plata del Ratón Pérez me quiero comprar, un perro, un gato o un hamster”. (No crean que el Ratón Pérez es Rockefeller, lo que pasa es que Pedro todavía no tiene mucho entendimiento en el tema de proporciones con el dinero)… Seguir leyendo