El sueño es sagrado

Las mamás tenemos diferentes obsesiones. Una de las mías es el buen dormir. Para mi el sueño es sagrado, por eso he sido enfática en cuidarlo y en que se respete. Además he averiguado que el sueño es muy importante para el bienestar de los niños. Aquí les cuento porqué.

Todas las mamás somos diferentes y dentro de esas diferencias he encontrado que todas tenemos algunos temas con los que somos obsesivas. Hace poco por ejemplo supe que una amiga sufría mucho por los dientes de sus hijos, otras sufren porque se ven muy gorditos (o flacos), otras porque no comen, otras porque no socializan, también supe de una mamá preocupada porque su hijo de dos años todavía no sabía identificar los colores. Y así como todas tenemos nuestros temas “predilectos” (para decirlo más bonito), los míos son: la alimentación, la salud y el sueño. Seguir leyendo

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Cómo sentenciamos a los hijos sin darnos cuenta

La mayoría de los padres y cuidadores siempre queremos lo mejor para los niños, pero muchas veces por comportamientos aprendidos cometemos errores que no nos damos cuenta que pueden ser dañinos para ellos. En ocasiones sentenciamos a los hijos sin darnos cuenta con nuestro lenguaje o comunicación. Hacernos concientes de pequeños cambios puede hacer una gran diferencia.

Aunque siempre he sido muy pegada de lo literal del lenguaje, desde que soy mamá lo hago con mayor conciencia. Para mi si me dicen llego en 5 minutos yo espero realmente 5 minutos y no 6 y cuando digo ya salí es porque lo hice, cumplo lo que prometo y trato de no decir nada que no sea cierto o que no pueda cumplir.

Con mis hijos me di cuenta que en nuestra cultura a veces hablamos más de la cuenta y que tenemos un lenguaje aprendido de generaciones anteriores que seguimos repitiendo como loras sin realmente entrar a analizar que es lo que estamos diciendo. Seguir leyendo

Hablar de sexo con los hijos

La educación sexual comienza desde antes que podamos darnos cuenta que comenzó. Cómo hablar de sexo con los hijos?

hablar-de-sexo-con-los-hijosMe di cuenta que la educación sexual empieza en casa desde que los hijos son bebés, cuando Vero mi amiga pediatra me escuchó un día hablando con mi hijo sobre su pene con otra palabra diferente (las mamás o cuidadoras solemos llamarlo de mil formas, por pudor a decirle su nombre real) y me dijo: “Nati, llámalo por su nombre”. Desde ese día en mi casa a todo se le dice como es y no se volvió a usar una palabra diferente, el pene, la vagina, etc.
Yo crecí en un colegio de monjas y realmente más que educación sexual, había muchos mitos y leyendas que en realidad mucho después comprobé que eran falsos, y que nos metían en la cabeza desde chiquitas y pues claro, quien menos indicado para hablar de sexo que una monja. En todo caso, mis compañeras del colegio y yo, crecimos realmente castradas mentalmente en el tema del sexo y la sexualidad, muchas de las cosas que se decían eran falsas y lo poco que se decía iba absolutamente filtrado por la religión y sus restricciones (creo que era pecado hasta hablar del tema), lo cual tampoco permitía mucha comunicación. Crecimos en una época en que no había mucho acceso a la información, no había internet, y menos redes sociales, entoces uno se quedaba con lo que oía por ahí.
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Tips para ir de paseo a la nieve con niños

A comienzos de este año tuvimos la oportunidad de llevar a los niños a conocer la nieve. Era un sueño que tenían desde hace tiempo y le habían pedido al niño Dios y así como por arte de magia todo se dio para que pudieramos visitar unos días a unos primos que viven en el centro de Estados Unidos en una época de nieve.  Ir con niños a un lugar muy frío y con nieve requiere de preparación, sobre todo cuando vivimos en el trópico y no tenemos estaciones, por eso quiero contarles algunos tips importantes para que el paseo en la nieve sea inolvidable y no nos congelemos. Seguir leyendo

Ideas para un Halloween sin dulces

Hace un par de años encontré esta campaña con ideas para un halloween distinto, uno que no tuviera tanta carga de dulces, hecha por mamás preocupadas por el exceso de dulces en los niños y decidí unirme. La idea es cambiar un poco los dulces que reciben los niños en el Halloween por pequeños juguetes o cositas que no sean dulces y que igualmente los haga felices y puedan divertirse un rato. La cantidad de dulces que reciben los niños en Halloween es increíble y además de que los enferma bastante, al final no se los terminan comiendo porque las mamás no los dejamos, sabiendo el riesgo tan grande que trae para la salud. Leí hace poco que el azúcar es 8 veces más adictivo que la cocaína y acorde con esto muchos padres buscamos enseñar hábitos saludables y uno de ellos es ayudarlos a no caer en el exceso de dulce. Veo que cada año más mamás se unen a esta causa y piensan en ideas de productos más sanos para los niños. No quiere decir que los niños no van a recibir un solo dulce pues seguramente si los tendrán, a todos nos les suena la idea (todos tenemos derecho a pensar diferente) y seguramente los niños SI recibirán dulces, pero sería en una dosis un poco menor, o sea menos dañina y además pueden obtener otra cantidad de cositas que pueden servirles para divertirse, o sea, más variedad y más diversión.
El año pasado me fui para un sitio donde venden objetos de piñatas y allá compré muchas cositas con las que hice bolsitas y eso le entregué a los niños, aquí les comparto algunas ideas…. Seguir leyendo

Carolina, una mamá súperheroe

Recuerdo cuando era pequeña, que a la primera finca que me dejaron ir fue a la de Carolina. Carolina ha sido mi amiga desde que éramos muy pequeñas, me acuerdo que en su finca desayunamos buñuelos y montamos a caballo. Caro tiene una familia hermosa, su mamá Olga era la mamá que más bonito escribía del salón, siempre admiré su letra en las notas que mandaba al colegio y tan linda como su letra era ella de querida y dulce. Fuimos muy amigas en el colegio y de 15’s nos mandaron juntas a una excursión. Pasamos delicioso y ella sale en casi todas mis fotos. Hubo algunos momentos de la adolescencia que nos distanciamos pero creo que en el fondo de mi corazón ella siempre estuvo ahí en primera fila.
Dentro de mis amigas más cercanas creo que yo fui la primera que tuvo hijos. Cuando Emilio mi hijo mayor estaba todavía muy bebé, recuerdo que un día Carolina me llamó muy angustiada, acababa de darse cuenta que estaba en embarazo, ella no lo estaba buscando, acababa de empezar un doctorado que duraba por lo menos 5 años, con una deuda gigante y un compromiso de tiempo más grande aún. No había mencionado que Caro se casó con su novio de toda la vida, que fueron novios desde lo 14 años y hacen una pareja hermosa. A pesar del susto del embarazo, la maternidad no es un inconveniente sino una bendición y Caro es una de las amigas más sensatas que tengo y supo llevar muy bien su embarazo y luego su maternidad.
Amalia nació a finales de agosto cuando mi hijo Emilio no había cumplido ni un año. Me acuerdo que fui a la clínica a cortarle las uñas y acompañé lo que pude a Caro mientras Amalia era pequeña, nos unimos mucho, pues eramos las únicas con hijos. Cuando Amalia tenía como 1 año o dos, Caro tuvo que viajar a Estados Unidos como parte del compromiso que había adquirido con el doctorado, tenía que irse sola, sin Amalia. Cuando pienso en eso, aún hoy después de 5 años me dan ganas de llorar, al recordar el dolor que tuvo que enfrentar de dejar a su bebé, que quedaba en las mejores manos y la estuvo visitando constantemente, pero no estar en el día a día de Amalia fue algo muy duro para ella. A pesar de todo, Carolina mostró su fortaleza y convicción de que estaba haciendo lo mejor para ella y su familia aunque implicara este sacrificio. Caro terminó su doctorado el año pasado, lo celebró con su esposo y sus hijos Amalia y Agustín, después de más o menos 6 años de constante trabajo, investigación y esfuerzo. Obtuvo muchos reconocimientos en su tesis de doctorado, obtuvo la mención Magna Cum Laude y hasta salió en el periódico. Pero para mí, este gran esfuerzo, este logro, este reconocimiento no es nada comparado a lo que ha vivido Caro con Amalia. Seguir leyendo

¿Cómo enseñar a comer frutas y verduras?

Uno de los retos más grandes que tenemos como padres es enseñar a nuestros hijos buenos hábitos. La alimentación es uno de ellos, pero a la vez es complicado pues estamos en una sociedad que ofrece muchas opciones poco saludables a los niños y la alimentación sana termina siendo poco agradable para ellos. Con mis hijos ha sido todo un reto, aquí les cuento mis tips para enseñarles a comer frutas y verduras a los niños…

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Cuando yo era chiquita no comía nada. O por lo menos eso es lo que dice mi mamá. Mi mamá cuando era chiquita fue igual y así fue mi abuela. O sea, en nuestra familia, generación tras generación, fuimos unas “desnutridas” (así dice mi mamá) y  fue un dolor de cabeza para las mamás la alimentación de los hijos.

Había que rogar, suplicar, pelear, frustrarse, buscar estrategias creativas, lo que fuera para lograr que comieran asi fuera alguito. Recuerdo que mi mamá (no solo lo recuerdo sino que ella siempre lo cuenta) cuando me servía el arroz le ponía pequeños chiclecitos de colores para hacerlo más atractivo, los cuales yo con mis dedos como pinzas cogía y me comía, dejando el arroz limpio. También recuerdo las decoraciones y dibujos con salsa de tomate o lo que mi mamá pusiera para que su hijita comiera. Seguir leyendo

Somos leonas

Cuando Dios hizo los mamíferos, o sea los que maman, nos hizo producir una hormona, la oxitocina que hace que sintamos apego a nuestros hijos y ellos a nosotros. Esto porque un bebé mamífero no puede sobrevivir los primeros días, meses o años de vida sin el alimento y el cuidado de su mamá. Todo esto de la hormona, de la mamada (o sea dar leche), y del cuidado del bebe hace que todos los mamíferos, incluyendo a nosotros los humanos, nos conectemos con un instinto realmente animal que busca proteger a nuestras crías. No es sino ver una perra con perritos recien nacidos, o cualquier mamífero con sus pequeñas crías, así sea la criatura más calmada puede volverse agresiva y atacante frente a un posible riesgo en sus hijos. O a veces sin mucho riesgo, simplemente no queremos que nadie se les acerque. Seguir leyendo