Mami yo no me quiero poner eso!!!

A mi hijo menor no le gustan las camisas de botones. Para mi es a veces un dolor de cabeza vestirlo para una ocasión que sea un poco más formal, como un cumpleaños o evento familiar. Su pinta favorita “elegante” es una camiseta que tiene estampada una corbata. Me resulta casi imposible negociar con el para que se ponga algo que tenga botones.
Mi primita de 7 años odia los vestidos de flores y mariposas rosadas. A pesar de que sus hermanas salen como unas princesas, ella prefiere unos leggins, botas, cosas grises, negras, moradas. Se ve divina, y el contraste con las otras niñas se nota. Pero a ella no le importa porque está feliz como ella se siente bien. Seguir leyendo

El miedo me convirtió en experta en Crup

No se me olvida hace muchos años, cuando mi primo Tommy estaba pequeño (ahora tiene 14 años), tuvo un episodio de Crup y mi tía tuvo que meterlo a la nevera y luego llevarlo al hospital.

El Crup puede ser peligroso porque se inflama la garganta y puede bloquear el paso de aire, lo que puede impedir al niño respirar bien, eso es en palabras bonitas decir que tu niño podría ahogarse. El Crup de Tommy me impactó mucho y muchos años después, cuando tuve hijos, me llenaba de miedo (pánico), que mis hijos fueran a tener crup.

Luego de las historias familiares, sabía muy bien cuales eran los síntomas y que tenía que salir para una sala de emergencias si esto me sucedía.

Y resulta, que como es la vida, me mandó un niño cuyo punto débil es su garganta. Y sucede que a Emilio cada vez que le da gripa, le empieza con un Crup. La primera vez, que ya no recuerdo cuando fue, salimos a media noche (casi siempre da en la noche), como unos locos a la clínica, todavía recuerdo el momento en que ibamos en el carro. Seguir leyendo

Amo la cirugía de tubitos de ventilación

Hoy me encontré con una amiga un poco preocupada porque a su hijo mañana le harán la cirugía de tubitos de ventilación en los oidos y adenoides. Al contarme traté de ayudarle un poco con su temor, diciendole que es lo mejor que nos ha pasado en nuestra casa. Y no fue por consolarla, realmente lo es.

Todo empezó con la entrada a la guardería. El hijo mayor trae todos los virus que se encuentra a su paso, di tu, como un imán. Y el pequeño, en este caso (o en esta casa) de 6 meses se los chupaba toditos. Como consecuencia, tuvimos aproximadamente 6 otitis en promedio per capita infantil en el hogar en aprox. 3 meses. Y con esa tasa de bichos, no hay antibioticos suficientes, no hay cuerpo que aguante tanto antibiótico y el bolsillo de los papás se ve seriamente afectado (más dinero en medicamentos que en la misma guardería). Además los niños experimentaron todos los antibioticos posibles y existentes, hasta llegar a hospitalización en casa. Pueden creer, un niño de 2 años con un cateter permanente durante 7 días y un bebe de 8 meses con un cateter y apenas empezando a gatear….. eso parte el alma!

Hasta que llegó la maravillosa noticia de que no había más remedio que operar a los niños (y literalmente no había más remedio)…

La cirugía fue nada mas y nada menos que el día de la madre, alguna jugada de la vida para que yo hiciera mi papel de madre con “todos los juguetes”. No fue tan duro entregarlos al quirófano por dos razones: La primera, amé a la Doctora que los operó (Maria Isabel Hernandez) y se los entregué con una gran confianza. La segunda, no podía demostrar ninguna emoción pues mientras operaban a uno yo estaba con el otro bebe…

La cirugía fue corta y el resultado maravilloso. No más otitis, las gripas duran poco y no volvimos a comprar antibióticos en el hogar. Espero que se demore bastante para caerseles los tubitos y no entiendo porque no se los pusieron antes, es una bendición!

Hace 3 años estaba a punto de convertirme en mamá

Me quedo hasta tarde preparando la fiesta del tercer cumpleaños de mi hijo mayor. Cómo me ha cambiado la vida desde ese día maravilloso, que me levanté a las 2 am con dolores fuertes. Mi esposo me decía: Acuestate que ya se te va a quitar (jua! ahi estan pintados los hombres). A las 3 am llamé al doctor porque el dolor aumentaba. No habia cumplido la semana 38 y la maleta estaba sin acabar de empacar, que angustia!, me dijo que me arreglara y nos encontrabamos en su consultorio a las 4:20 am (tanto!). A las 4:10 salimos de la casa, todavía de noche, sin siquiera imaginarnos remotamente como iba a cambiarnos la vida. Con todo el tráfico de esa hora, nos demoramos 3 min en llegar donde el Doctor. Obviamente no habia llegado y fueron los 10 min más largos de mi vida. La contracciones aumentaban su frecuencia y dolia mucho. Cuando el médico me revisó, ya estaba en 4 de dilatación. No se que me hizo (tacto creo), pero dolió mucho y empezó a salir liquido. “Vamos ya para el hospital” – dijo. No eran las 5 cuando llamé a mi mamá para que cancelara un viaje que tenía, y le dije que no se preocupara (Una llamada a las 5 am de la hija embarazada?, quien no se va a preocupar…), que el bebe ya iba a nacer. Llegamos a la Clinica por urgencias, un poco tiempo nos llevaron a la habitación. A las 6 am ya estaba en la sala de partos. Al ponerme la epidural, el trabajo de parto se volvió algo lento, y a las 9:01 am nació mi bebe. No fue tan “mágico” como esperaba, porque el efecto de la anestesia ya habia pasado, y todo sucedió muy rápido, pero a pesar del dolor y el caos, creo que ha sido el momento más maravilloso de toda mi vida.

Desde ese momento mi vida de antes pasó a la historia. Ahora soy una mamá. Esa hermosa palabra que tiene tantos significados, tantos recovecos y taaaanto tanto cansancio. Nunca leí la letra menuda. El que lo haga se arrepiente. Es como cuando undes el recuadro de “Acepto los términos y condiciones” sin leerlo (casi siempre). Asi llega la maternidad. Lo primero que desaparece es el placer de dormir toda la noche. Desaparece tanto, que casi olvidas que alguna vez sucedió. Luego desaparece “tu tiempo”. Tercero, las prioridades. Antes podías comerte la comida caliente, ser el primero en hacer algo, hacer lo que quieras. Ahora no. Pero con esa criatura tan pequeña, que depende completamente de ti para sobrevivir, llega el amor mas grande que existe y existirá en el mundo. Un amor tan grande que uno cree que no puede haber más, pero que increiblemente cada día aumenta. Un amor que hace que prefieras estar empegotada con tu pequeño, a estar viajando por el mundo, comprando la mejor ropa o en un cafe con tus amigas.

Desde que soy mamá, soy otra persona. Ahora pienso más antes de actuar, no puedo hacer algo que no sea digno de mis hijos. Soy mas responsable, más cuidadosa en mi comportamiento, más amable y educada. Siempre pensando en que tengo que darles ejemplo para que sean buenas personas. Ahora rezo más que antes. Tengo que poner en manos de alguien más el cuidado de mis pequeños, alguien más grande y poderoso. Y trato de agradecer cada instante y ser conciente en todo momento de la dicha y el privilegio de tener los hijos más hermosos del mundo y de ser todo para ellos en la vida. La palabra mamá, tiene muchos significados, pero para un hijo, solo uno: todo.

 

La entrada a la Guardería

Acabo de cumplir nuestro primer mes en la guardería. Puedo decir que es una experiencia maravillosa que nos cambió la vida. Primero hizo que nos separemos “part time” del enano saltarín, que ahora es un “niño lande”. Segundo, llegaron una gran cantidad de invitados a nuestro hogar: los virus.

La entrada a la guardería se veia maravillosa. Los primeros días fueron un poco traumaticos, lagrimas de parte y parte (el hijo y la mamá), madrugadas, una rutina mas estricta, dormirse temprano y comer antes de que se acuesta el sol. Profes, amigos, arena en los tenis y MOCOS!!! Los mocos vienen de la mano de la guardería. En dos meses ya llevamos en la casa: 4 gripas (2 por niño), 3 otitis, 1 bronquiolitis, sinusitis, dos dosis de antibioticos, nebulizaciones, terapia respiratoria, muchos antialergicos y muchas visitas al pediatra.

El niño “lande”  ha aprendido mucho, tiene amigos, es independiente, pasa rico. El niño pequeño se queda hospitalizado en casa, recibe chuzones y terapias, la mamá hace fuerza y llora un poco. Dicen que dura 6 meses y que debo preparame para el proximo virus: Vomito y diarrea. Será algo similar a las siete plagas de Egipto? Hoy ya faltó la primera niña con diarrea. Que esperanzas… Ojalá tengamos por lo menos una semanita para recuperar fuerzas….

Ay, que dura la guardería!!

 

Tuvimos hijos, nuestra vida cambió, entiendanlo!!

En nuestra sociedad, lo más común es que las parejas se casen alrededor de los 30 años (o hasta un poco más), luego a los 4 o 5 años, tienen hijos, y de los 35 a los 40 digamos que viven sus años “duros” del cuidado de los bebes. En nuestro caso, somos la excepción a la regla, pues nos casamos a los 25 y tuvimos hijos a los 28… Por lo tanto, dentro de nuestro circulo de amigos, somos los primeros que tuvieron hijos, casi los unicos, lo cual ha sido un poco dificil de manejar, pues algunas personas no entienden como es ahora la logistica de una familia, con dos bebes, cuando para ellos todo sigue siendo igual, para nosotros NO. Algunos puntos importantes:

– No nos gusta salir a comer a restaurantes o sitios públicos, especialmente a los que no hay un espacio para niños. Tenemos un niño de 2 años que no se queda quieto y un bebe de 6 meses que hay que atender, no nos podemos sentar a “conversar” y encadenar a nuestros hijos a una silla, sin tener en cuenta la molestia que es para las demas personas del restaurante un niño corriendo y gritando alrededor

– Las visitas deben ser cortas. Pueden llegar a la casa entre 5 y 6 pm y esperamos que a las 9 pm ya se hayan ido. Nuestra atención será temporal pues debemos estar pendientes de los chicos.

– Las salidas a cumpleaños o a rumbear, especialmente en las noches son restringidas, por no decir que han desaparecido para siempre. Si salimos tiene que ser una gran ocasión y a las 11 pm ya estaremos muertos del sueño y con ganas de irnos.

– Los temas que mas nos interesan son los relacionados con los niños: pediatra, pañales, colegios, guarderías, etc. Los demás temas han pasado a un segundo plano.

En general lo mas importante es entender que tuvimos hijos, que nuestra vida no es (Y NUNCA SERA) la misma que antes, mas bien apúrense, tengan los suyos y sentemonos a hablar de los mismos temas!

 

 

Lo que se quiere con el corazón

Hace un año exactamente, siete de Diciembre de 2009, tenia 8 días de haber descubierto mi segundo embarazo y fue la primera ecografía… Malas noticias, el bebe está bien, pero hay un hematoma que pone en riesgo el embarazo…. Pa la casa, total reposo (jaja, sobre todo con un bebe de un año) y a rezar. A los ocho días volví y la cosa estaba peor, dos hematomas apretaban al bebe, el cual se quedaba sin espacio para crecer. El diagnóstico fue, esperar, reposo y “que sea lo que Dios quiera”. Pero “que sea lo que Dios quiera” no es una respuesta para una mamá llena de ilusion y de fe.

Más bien, que Dios quiera que mi bebé se salve, muchas lágrimas y oraciones desde el fondo del corazón. El Salmo de la protección, Señor, cuida y salva a mi bebe, es lo que quiero, ese va a ser mi regalo del Niño Jesús.

Después, el 21 de Diciembre, volvimos a revisar al bebé, y los hematomas desaparecieron, fue un milagro. El Niño Jesús no se aguantó hasta el 24 y me trajo mi regalito. Todos felices. Ahora Pedro es un bebe de 4 meses y medio, tranquilo, sonriente y enamorado de la mamá  tanto como ella de el.