Tener metas claras y concretas.

Muchas veces las mamás nos debanamos la cabeza pensando como hacer que nuestros hijos hagan algún cambio importante en su vida. Yo he usado una metodología que me ha funcionando bastante: el escalador de logros. Ha sido súper efectiva y a mis hijos les encanta.
Este método consiste en establecer metas claras y concretas. Por ejemplo:
– Comer sin pararse de la mesa
– Comer usando los cubiertos
– Dormir en su cama sin pasarse
– Comer verduras
– No comer mocos o uña (jaja)
– Vestirse solito
– No dejar sus cosas personales en el colegio. Seguir leyendo

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Mami yo no me quiero poner eso!!!

A mi hijo menor no le gustan las camisas de botones. Para mi es a veces un dolor de cabeza vestirlo para una ocasión que sea un poco más formal, como un cumpleaños o evento familiar. Su pinta favorita “elegante” es una camiseta que tiene estampada una corbata. Me resulta casi imposible negociar con el para que se ponga algo que tenga botones.
Mi primita de 7 años odia los vestidos de flores y mariposas rosadas. A pesar de que sus hermanas salen como unas princesas, ella prefiere unos leggins, botas, cosas grises, negras, moradas. Se ve divina, y el contraste con las otras niñas se nota. Pero a ella no le importa porque está feliz como ella se siente bien. Seguir leyendo

Quien dijo que los hombres no lloran…

Como lo he mencionado en otros post soy llorona profesional desde que nací. No me da pena decir que lloro por todo, sobre todo cuando me emociono por algo feliz. Con lo que he aprendido en la vida y experimentado en carne propia, me he dado cuenta de que es sano sacar las emociones de dentro del cuerpo, para que uno pueda sentirse tranquilo y seguir con la vida después de momentos dificiles o de tensión. Me gustaría enseñarle a mis hijos que es sano expresar lo que uno siente (de manera adecuada obviamente) y que puedan tener un buen manejo de sus emociones en la vida. Pienso que las emociones guardadas o reprimidas lo único que hacen es daño y ese daño luego se ve reflejado en enfermedades físicas o emocionales. Por eso no estoy de acuerdo y hasta me parece absurdo que uno quiera expresar una emoción y las tenga que guardar dentro de su cuerpo porque la sociedad dice que eso no se ve bien.

En nuestra sociedad se escucha constantemente a personas decir “Los hombres no lloran” y yo personalmente no estoy de acuerdo en que los hombres no puedan llorar. Me parece ridículo que un hombre tenga que guardarse lo que siente, tristeza, rabia, dolor, alegría, porque por el solo hecho de ser hombre se vea feo que de sos ojos salgan un par de lágrimas. Es como si fueran de piedra y no pudieran sentir emociones. Pues para mi los hombres y las mujeres sentimos las mismas emociones, tal vez de manera diferente o por causas distintas, pero los hombres tienen el mismo derecho a emocionarse y a expresarlo de la manera que quieran.

Personalmente nunca le he dicho a mis hijos “Los hombres no lloran” y no pienso decirles eso nunca. Quiero que aprendan a expresar lo que sienten y a canalizar sus emociones de la manera que ellos sientan que debe ser, y si es llorando pues que así sea. Me parece más varón un hombre que se atreve a llorar y me conmueve y alegra cuando veo que sucede. Porque muestran su humanidad, su corazón y su alma.

James1

Los beneficios del colecho….. para la mamá

Colecho o no colecho….?? Es un tema muy debatido. Para los que no saben que es, el colecho es la acción de dormir con los hijos en la misma cama. Hay muchas posiciones sobre este tema y la mayoría son radicales, o sea, es “súper bueno” o es “súper malo”. Cada posición tiene sus argumentos y realmente creo que ambos tienen la razón.
Los que son pro-colecho se apoyan en la seguridad del bebe al dormir junto a la madre, a que ambos pueden descansar mejor, a que ayuda al vínculo de los hijos con los padres y hasta dicen que es más “natural” (todos los animales duermen con sus hijos). Grandes entidades como por ejemplo la UNICEF lo recomiendan.
Los que son anti-colecho argumentan basados en que los niños necesitan independencia y los padres privacidad. Los padres duermen mal porque los niños se mueven mucho y puede ser peligroso para los niños (que un papá lo estripe o algo así).

La realidad es que la elección del colecho o no-colecho es una decisión muy personal de cada familia. Algo así como la elección del colegio o por quien voy a votar. Hay papás que sacar a sus hijos del cuarto a los tres meses y hay parejas que a los 6 años los hijos no han salido de sus camas. Todos estos niños son completamente normales, no he visto diferencias radicales entre un niño que duerme en su cuarto o con sus papás.
En mi familia, somos más tranquilos con el tema (no tenemos posiciones radicales). Nos gusta que los niños tengan su cama y se duerman en ella, pero nos encanta que lleguen en medio de la noche o en la madrugada y se metan en el medio. Personalmente con mi hijo menor, fue muy difícil que durmiera en su cama, pues lo alimenté 8 meses y fue super cómodo que el se quedara en mi cama entre una toma y otra, así yo podía dormir muy bien y estar al otro día descansada y feliz. Claro que luego sacarlo fue un proceso lento y de mucha paciencia. Se acostumbró (y me acostumbré) y dormir pegados, como un perrito pequeño duerme pegado de su madre y luego del proceso de sacarlo, me di cuenta que a la que le hacía falta el colecho era a mí.  Ahora sucede que me acuesto y no puedo dormirme porque no siento el calorcito y el olorcito de cualquiera de mis hijos junto a mi. A veces cuando no logro dormirme me acuesto un ratico junto a ellos (en sus camas) y cuando ya estoy quedandome dormida me paso para mi cama. Algunas veces mis hijos me llaman por las noches o tienen pesadillas y me paso para sus camas, a acompañarlos y me quedo profundamente dormida junto a ellos. Sucede que casi ni recuerdo cuando me pasé y amanezco en la cama de ellos. Duermo más incómoda pero feliz. Por eso, apoyo el colecho, me encanta dormir con mis hijos, me encanta como huelen cuando están dormidos, me encanta poder sentirlos cerca, darles muchos muchos besos y ver su sonrisa en la mañana cuando se despiertan y ven que están junto a mi. Por eso, mucho se ha hablado sobre las ventajas o desventajas del colecho para los hijos, pero no se ha hablado que una mamá cuando duerme junto a sus hijos se siente tranquila y feliz, se recarga en amor, hasta se le van las preocupaciones, porque el amor espanta los miedos, el estrés, cualquier cosa que no deje dormir. Pienso en el momento en que mis hijos tal vez ya no quieran pasarse por las noches y dormir junto a mi, y cuando me doy cuenta de que el tiempo pasa tan rápido, los recibo con los brazos abiertos en mi cama y los lleno de besos durante toda la noche.

 

Tu decides…

Una de las cosas más retadoras de criar a dos chicos en edad preescolar es cuando ellos se empiezan a dar cuenta que son un ente independiente y como tal toman sus propias decisiones, eso empieza alrededor de los dos años… Y lo hacen para demostrar que ellos tienen el control, que ya no siempre hacen lo que quiere la mamá, así sea algo loco o ilógico, no importa la lógica, solo importa que la decisión vino de ellos. Empiezan con cosas como “no me quiero comer eso” o “esa ropa no me gusta” o no quiero tal cosa, no quiero tal otra, no, no y no!

Los papás empezamos a ofuscarnos y a perder la paciencia pues nos toca empezar a librar pequeñas batallas con los niños, de las cuales muchas veces salimos desgastados pues se vuelve una lucha de poderes en la que nadie sale ganando. Cuando mis hijos estaban en la guardería, aprendí una frase que me ha ayudado cantidades y me sirvió para voltear un poco las situaciones, dejando que los niños sientan que tienen el poder pero dentro de los límites que nosotros queramos como papás. Es la frase: Tu decides…

Cómo actuar cuando los niños quieren el poder?

1. Lo primero es entender que no es algo personal sino algo normal dentro de su proceso de desarrollo. Esto nos ayuda a que no nos de rabia o no nos ofusquemos. Ellos lo hacen porque están aprendiendo a ser autónomos e independientes, no porque quieran pelear con nosotros. Entonces a partir de esto, permanecer calmados (no es nada fácil).

2. Darles opciones para que ellos tomen la decisión y sientan que realmente se hizo lo que ellos quieren, pero las opciones no deben ser muchas (dos, máximo tres) y deben ser cosas que nosotros consideremos correctas. Por ejemplo: “Cual de estas dos camisetas te quieres poner?”. Cuando no hay dos opciones, en casos en que tengan que hacer algo que no sea negociable, por ejemplo: “No me quiero poner zapatos!!”, (el niño no puede salir descalzo a la calle) que esas dos opciones sean asumiendo que se pone los zapatos, en vez de decirle “ponte los zapatos”, decirle, “cual zapato te quieres poner primero, el derecho o el izquierdo?”…, así, ellos toman la decisión pero dentro de los límites que nosotros como papás decidimos.

3. Comunicarles las consecuencias de sus decisiones: En niños más grandes, cuando ellos toman una decisión con la cual no podemos pelear, por ejemplo: “no quiero comer” (nosotros no podemos embutirles la comida por la fuerza), simplemente se les puede decir: “Tu eliges si quieres comer o no, pero ya sabes que si no comes, vas a tener hambre ahora y no puedes comer nada hasta la siguiente comida”, o “Si sigues brincando ahí ya sabes que te puede aporrear y eso te va a doler”, “Si te portas mal en el parque, vamos a tener que irnos porque estás molestando a otros niños”  y aquí es donde viene el Tú decides…. “Tu decides si quieres tener hambre o comer”,  “Tu decides si quieres estar en el parque o subir”. Ahí el comportamiento y la consecuencia queda en manos de ellos y ellos saben que si siguen haciendo lo incorrecto, van a sufrir esa consecuencia.

4. Es importante tener en cuenta dos cosas:
Primero, la consecuencia (esto es lo que antes se llamaba castigo) debe ser lógica y relacionada con el mal comportamiento:

Ejemplos:
-No comer el almuerzo: No puede comer nada en la tarde hasta la comida, no puede comer dulce porque como no comió bien, le puede doler el estómago. Esto hay que explicarselos a ellos para que entiendan el porqué y la lógica.
-Pelear con otros o ser grosero: Se retira o se aisla porque le puede hacer daño a otros niños.

Esa consecuencia debe ser de acuerdo a la edad de los niños, en los más pequeños algo corto e inmediato, ellos todavía no tienen mucha noción del tiempo.

Segundo, hay que cumplir la palabra y ser firmes con lo que les dijimos, esto quiere decir que no vamos a “amenazarlos” con cosas demasiado grandes o que no podemos cumplir: “Si sigues comportandote así, te vas a quedar sólo en la casa!” (es imposible dejar a un niño pequeño solo en la casa). Y lo que decimos hay que cumplirlo, pues sino, perdemos credibilidad ante los niños y si que menos nos volverán a hacer caso más adelante.

En las últimas semanas he estado haciendo un curso de crianza en el colegio de mis hijos y he aprendido muchas cosas y he reforzado otras como esta. La verdad me ha funcionado mucho, y realmente la frase “tu decides” acompañado de las opciones correctas ha sido casi mágica con mis hijos.

“El pelo de mi mamá siempre huele rico, cuando yo lo huelo me dan ganas de comérmelo y me dan ganas de quedarme siempre al lado de mamá” – Pedro Angel, Sept 2014

Las películas y los niños

Cuando se trata de tenerlos calmados y entretenidos un rato, las películas son una de las mejores opciones. A partir más o menos de los 3 años los niños logran concentrarse viendo TV y viendo películas un tiempo largo para que podamos descansar y también disfrutarlas con ellos. Cuando se trata de escoger que pelis ponerle a los niños entramos en un pequeño dilema pues quisieramos que vieran todas las películas que nos traen de regreso nuestra infancia, también las últimas salidas en cine, pero no sabemos muy bien cuales son acordes a la edad de nuestros hijos.
La verdad es que a medida que ha evolucionado el mundo, las compañias de cine y los niños, han salido películas más complejas. Es muy importante tener en cuenta la edad de los niños para decidir ellos que aguantan ver. Muchas veces cometemos errores y me he dado cuenta que mis hijos después de ver una película se vuelven violentos, malgenio o peleadores, como sucedió con Cars 2. No es que sea una película mala, sino que su cantidad de contenido violento es grande. Todo lo contrario sucede con las películas de Winnie Pooh, mis favoritas. Para los niños más pequeñitos, o sea entre 2 y 3 años, las pelis de Winnie Pooh son la mejor opción. Lo que más me gusta de ellas es que son las únicas películas donde no hay maldad. O sea, no hay un personaje malo que le hace daño a los otros, sino que las situaciones difíciles son las que viven los niños de esas edades, o sea, miedos, y los miedos son muy básicos, sombras, sonidos, perderse. Lo más hermoso de todo es que los súper heroes de las películas de Pooh, son las mamás. Es divino ver las canciones que les cantan las mamás a los hijos, o la emoción con que los personajes recurren a las mamás (que sólo son dos). Cada vez que lo veo me dan ganas de llorar y lo veo bastante porque para mi hijo pequeño, su película favorita es “Pooh y el pequeño efelante”, que el llama “La película de Lampi-lú”. Creo que podría verla a diario y me encanta. Otra muy linda es la película de Piglet.

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Creo que en el momento de elegir que películas les dejamos ver a nuestros hijos, hay que pensarlo bien. Pensar en películas acordes a su edad y que no les muestren cosas que ellos aun no pueden entender y que hagan que aprendan cosas innecesarias. Es importante acompañarlos lo que más se pueda e irles explicando lo que va pasando asi para nosotros sea muy básico, para ellos puede que no!