La importancia de las amigas mujeres

Todas las mujeres somos distintas. Unas crecemos siendo más amigas de los hombres y otras (la mayoría) con más amigas mujeres. En cualquiera de las dos opciones, llega un momento en que te das cuenta la importancia de las amigas mujeres. En este post les cuento porqué las necesito tanto ahora.

la-importancia-de-amigas-mujeresCrecí en un colegio femenino. Tengo una hermana y la mayoría de mis primas son mujeres (tengo 13 primas). Soy muy femenina y siempre me gustó jugar muñecas, barbies y escuelita. Tenía claro desde pequeña que quería ser mamá, casarme a los 24 y tener hijos antes de los 30. Me encantan los papelitos, cinticas, todo lo rosado, las muñecas. Me disfracé de enfermera, hada madrina, caperucita roja y amo las películas de princesas (aún a mis 36). A pesar de todo esto, cuando comencé mi adolescencia y durante la universidad, mis mejores amigos siempre fueron hombres. Seguir leyendo

El arte de esperar

Dicen que uno no valora a la mamá hasta que tiene hijos y realmente es muy cierto y una de las cosas más dificiles que he sentido en mi maternidad es la gran cantidad de tiempo que damos a nuestros hijos, una cosa que si se pagara no habría con qué.  Al comienzo se vuelve hasta pesado, sobre todo cuando estábamos acostumbradas a tener el tiempo para nosotros y a ser productivas. Ahora todo se maneja a otro ritmo.

mujeres-papas-mamas-esperando-hijos-actividades-deportivas-blog-maternidad-la-gallina-y-los-pollitos-medellinLas mamás desarrollamos la paciencia cada día y una de las principales prácticas para esto es la de esperar.  Escribo este post mientras espero a mi hijo en una práctica deportiva que dura hora y media, pero para que el pueda hacer su clase yo invierto aproximadamente 4 horas de mi tiempo, esto 2 veces por semana. Se que lo que yo invierto puede ser poco comparado con otras mamás que tienen más hijos o más compromisos y con todo el amor del mundo regalan su tiempo para que sus hijos puedan practicar sus actividades. Verlos hacerlo nos hace felices.

Veo muchas mamás y papás todo el tiempo en graderías viendo clases, partidos, competencias, haciendo barra o haciendo fuerza, aguantando frío o calor, incomodidad, cansados, todo eso y mucho más. Ahí vuelvo y compruebo que uno no valora a los papás hasta que lo vive, porque ser mamá y papá es dar,  con el amor más grande y sin esperar nada a cambio, solo la satisfacción produnda de verlos caminar hacia sus sueños.

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