Mami, acompáñame a dormir.

Muchas veces queremos imponer reglas o forzar a nuestros hijos a que hagan algo porque ya están “en edad” para hacerlo. A veces no nos damos cuenta que detrás de lo que ellos nos piden hay una necesidad oculta. En esta historia de “Mami, acompañame a dormir”, les cuento como descubrí que la mejor manera de que mi hijo sea seguro e independiente no es forzándolo. Que a veces ellos nos piden una cosa, pero en realidad están buscando otra. 

mami-acompaname-a-dormirMi hijo Pedro es un pegote de la mamá. Muchos que lo conocen saben que vive con el complejo de Edipo alborotado y hasta le dicen “Edipito” (a espaldas de el obviamente). El vive enamorado de mi y obviamente, yo de el. No pasa un día en que el no se me acerque en repetidas ocasiones, me de un beso, un abrazo, me diga “te amo mami”, así, espontáneo. Yo no puedo evitarlo, me derrito. Me derrito al verlo, me derrito con sus abrazos y muestras de amor, quien no. Una de las cosas que más duras me han parecido en la crianza de Pedro ha sido ayudarlo a aprender a desapegarse de mi. Yo entiendo ( y el también) que debe vivir tranquilo sus espacios, que no debe llorar cuando se separa de la mamá y el solito, con una madurez que me sorprende a sus 6 años y medio, lo entiende y lo proporciona: “mami, no me acompañes a la buseta”, “mami, no me lleves al colegio porque me quedo llorando”. El sabe que cuando se separa de mi pasa feliz, pero ese momento de transición aún le da duro.

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Los beneficios del colecho….. para la mamá

Colecho o no colecho….?? Es un tema muy debatido. Para los que no saben que es, el colecho es la acción de dormir con los hijos en la misma cama. Hay muchas posiciones sobre este tema y la mayoría son radicales, o sea, es “súper bueno” o es “súper malo”. Cada posición tiene sus argumentos y realmente creo que ambos tienen la razón.
Los que son pro-colecho se apoyan en la seguridad del bebe al dormir junto a la madre, a que ambos pueden descansar mejor, a que ayuda al vínculo de los hijos con los padres y hasta dicen que es más “natural” (todos los animales duermen con sus hijos). Grandes entidades como por ejemplo la UNICEF lo recomiendan.
Los que son anti-colecho argumentan basados en que los niños necesitan independencia y los padres privacidad. Los padres duermen mal porque los niños se mueven mucho y puede ser peligroso para los niños (que un papá lo estripe o algo así).

La realidad es que la elección del colecho o no-colecho es una decisión muy personal de cada familia. Algo así como la elección del colegio o por quien voy a votar. Hay papás que sacar a sus hijos del cuarto a los tres meses y hay parejas que a los 6 años los hijos no han salido de sus camas. Todos estos niños son completamente normales, no he visto diferencias radicales entre un niño que duerme en su cuarto o con sus papás.
En mi familia, somos más tranquilos con el tema (no tenemos posiciones radicales). Nos gusta que los niños tengan su cama y se duerman en ella, pero nos encanta que lleguen en medio de la noche o en la madrugada y se metan en el medio. Personalmente con mi hijo menor, fue muy difícil que durmiera en su cama, pues lo alimenté 8 meses y fue super cómodo que el se quedara en mi cama entre una toma y otra, así yo podía dormir muy bien y estar al otro día descansada y feliz. Claro que luego sacarlo fue un proceso lento y de mucha paciencia. Se acostumbró (y me acostumbré) y dormir pegados, como un perrito pequeño duerme pegado de su madre y luego del proceso de sacarlo, me di cuenta que a la que le hacía falta el colecho era a mí.  Ahora sucede que me acuesto y no puedo dormirme porque no siento el calorcito y el olorcito de cualquiera de mis hijos junto a mi. A veces cuando no logro dormirme me acuesto un ratico junto a ellos (en sus camas) y cuando ya estoy quedandome dormida me paso para mi cama. Algunas veces mis hijos me llaman por las noches o tienen pesadillas y me paso para sus camas, a acompañarlos y me quedo profundamente dormida junto a ellos. Sucede que casi ni recuerdo cuando me pasé y amanezco en la cama de ellos. Duermo más incómoda pero feliz. Por eso, apoyo el colecho, me encanta dormir con mis hijos, me encanta como huelen cuando están dormidos, me encanta poder sentirlos cerca, darles muchos muchos besos y ver su sonrisa en la mañana cuando se despiertan y ven que están junto a mi. Por eso, mucho se ha hablado sobre las ventajas o desventajas del colecho para los hijos, pero no se ha hablado que una mamá cuando duerme junto a sus hijos se siente tranquila y feliz, se recarga en amor, hasta se le van las preocupaciones, porque el amor espanta los miedos, el estrés, cualquier cosa que no deje dormir. Pienso en el momento en que mis hijos tal vez ya no quieran pasarse por las noches y dormir junto a mi, y cuando me doy cuenta de que el tiempo pasa tan rápido, los recibo con los brazos abiertos en mi cama y los lleno de besos durante toda la noche.