¿De quién es la tarea?

Cuando tenemos hijos en edad escolar, comienza el reto de las tareas. Cuando empiezan a llegar las tareas, uno se emociona y quiere que los hijos las hagan muy bonitas, sin arrugas, sin borrones, lo más perfectas posible. Sobre todo cuando la mamá tiene una personalidad como la mía, que ha sido pulida y perfeccionista, quisiera que las tareas de los hijos fueran “dignas” de la mamá que tienen y que si les quedan feas es como si tuvieran una “mala madre”. Seguir leyendo

Las notas del colegio o “report card”

Hace un tiempo escribí un post sobre “mi sensibilidad con los informes escolares”, y digamos que aunque se supone que ya debía haber ‘sacado callo’ con el recorrido de mis hijos en la guardería y ya empezando en el colegio, aún se me alborota la sensibilidad al leerlos. En el colegio de mi hijo, se pueden leer los informes en internet un par de días antes de ir a hablar con las profesoras, para que los papás ya estén enterados de las notas de su hijo y puedan más o menos saber lo que les van a decir en la reunión. Hoy pusieron el segundo informe de mi niño y apenas pude me metí a leerlo. En la parte de las calificaciones digamos que no me detuve mucho tiempo, tuvo un buen desempeño, mejoró en algunas cosas, en otras sigue igual, creo que un proceso normal. Al final del reporte hay un par de notas de las profesoras, que para mí es lo más importante del informe. Me he dado cuenta últimamente que para mi como mamá es más importante formar una buena persona que un buen estudiante, por eso mi atención se va para la parte conceptual. Hoy las calificaciones de Emilio me hicieron llorar. No porque sea un niño extraordinario, porque no lo es. Es un niño normal, común y corriente. Sino porque las palabras de las profesoras describen tal cual a mi niño, un niño alegre, que le encanta aprender, que disfruta el colegio y que como su padre, no deja a hablar a otros. Porque me doy cuenta que lo conocen muy bien y que mi niño es un niño feliz. No me importa mucho si sabe contar hasta 20 o hasta 30, si hace las letras al derecho o al revez, me alegra que está aprendiendo, que está creciendo, que lo hace tranquilo, feliz y disfrutando. Como dije en el post anterior, no se hasta cuando me van a durar las lágrimas al leer los informes, espero que mucho y que siempre sean de orgullo y felicidad.