Afuera de mi zona de confort.

Tan rico estar en la zona de confort. Es como estar en una balsa bonita, por un río tranquilo, viendo un paisaje hermoso, sin frío, sin calor, en un colchón suave y con cobijita. En la zona de confort uno pasa delicioso, no se preocupa, todo es bueno, cómodo, y además, nada pasa. Cuando estás en la zona de confort tu vida sigue como cuando vas en esa balsa, igual. Esto quiere decir que como nada pasa en este lugar, todo pasa cuando te sales de esta zona. Todo es lo difícil y también lo extraordinario. La magia, los retos, la satisfacción, los regalos de la vida.
Ultimamente he tenido la oportunidad de vivir experiencias que me sacan de la zona de confort, de hecho la maternidad es una de las situaciones que más te halan a salir de ahí. Este fin de semana tuvimos una experiencia de estas, en un sitio muy alejado a mi vida cotidiana y muy diferente en todo sentido. A manera de chiste al llegar allí dije: “Este es el sitio más alejado que he estado de mi zona de confort” y no imaginé que mis palabras tuvieran tanto poder y que definieran tan claramente la realidad que iba a experimentar. Seguir leyendo