“Mami, perdí el control”

Todos nos equivocamos y nuestros hijos no son la excepción. A su corta edad están aprendiendo a enfrentar el mundo y las situaciones sociales. Con esta historia, “Mami, perdí el control” les cuento como a mis hijos también les ha pasado y como lo he manejado hasta ahora, buscando que el niño aprenda y terminando yo también por aprender de cada ocasión.

Dicen que el carácter es algo que tiene que ver con la personalidad y el temperamento. Cada niño nace con una personalidad y por lo general los diferentes hijos son muy distintos en todo. Mi hijo mayor por lo general es un niño muy calmado y tranquilo. El apenas aprendió a pelear mucho después de que naciera su hermano y casi siempre es el que pierde la pelea. Normalmente acepta las cosas y reacciona con tranquilidad. Pero hay momentos en que una combinación de factores hace que explote (luego les contaré cuales creo que son).
Hace poco mi hijo estaba en una clase y perdió el control. Estaban jugando “chucha” y una niña lo agarró, no lo soltaba, en ese momento el quería zafarse y no pudo, algo hizo que se descontrolara. Comenzó a tirar patadas y a gritar palabrotas a las personas que estaban alrededor, no solo pateó a la niña sino a otros. Gritó groserías hasta que la profesora le pidió que se retirara de la clase, ni ella se salvó de un insulto. Yo estaba afuera esperando y lo vi venir antes de la hora de salida, el estaba con su carita descompuesta. Seguir leyendo

Viajando con Cruella de Vil

Hace dos dias salimos de paseo. Un viaje muy importante en nuestra vida pues llevamos mucho tiempo soñandolo y preparándolo y significa el final de una etapa de mucho sacrificio para nosotros pues mi esposo se gradúa de una maestría que ha implicado un gran esfuerzo por parte de todos. Para mi hijo menor, Pedro, era la primera vez que montaba en avión, y era una prueba muy grande porque a sus 2 años se requiere de mucha paciencia para aguantar una jornada tan larga, salimos de la casa a las 7 am y llegamos al hotel a las 3 am, o sea 20 horas, en 3 aviones, aeropuertos, etc. En general para los niños estas experiencias deberían tratar de ser lo menos pesadas posible y tuvimos el infortunio de que en el avión nos tocara sentarnos detrás de Cruella de Vil. Desde que comenzó el vuelo, la señora comenzó a quejarse porque Pedro, con la curiosidad de un niño de 2 años que monta por primera vez en avión, exploraba su pantalla individual para ver que programas de tv o películas había. Me pareció muy mala la programación de avianca que en las películas para niños, no tenia muñequitos y las películas eran para niños pero como de 11 años. Cada vez que Pedro tocaba la pantalla, Cruella se volteaba a mirarlo feo (pendeja!). Cada vez que Pedro hablaba un poco duro, hacía “shhhhh!!” eso durante un vuelo de 3 horas y media es agotador. Lo regañaba, lo miraba feo, se quejaba de todo. Luego me dijo: “mira, yo tengo un niño de esa edad, pero es que cuando el toca la pantalla, mi silla se mueve”….. Si como No!, apuesto que no tiene ningun hijo, porque si tuviera, entendería!!! Vieja amargada, si usted va viajar en clase económica, le toca aguantarse a la persona que le toque al lado, adelante y detrás, mi hijo no estaba portándose mal, simplemente estaba siendo un niño de 2 años común y corriente, pobre su hijo, si es que tiene, de tener una mamá así de intolerante, porque no va a poder ser un niño feliz. Yo entiendo que los niños pueden sobrepasarse a veces pero los míos no lo estaban haciendo, pues les he enseñado a respetar, pero tampoco los puedo amarrar, amordazar y evitar ser niños. La gente lo debe entender, entender que los niños son distintos, son especiales, ven la vida diferente, el tiempo lo perciben de manera distinta, y así como usted quiere que la respeten más bien respete a mi hijo y déjelo tranquilo! Pobrecito su hijo si es que tiene y si no mejor no tenga para que no le amarguen la vida mas de lo que ya la tiene! Y por eso es que estamos así, por la intolerancia de la gente!