10 tips para vivir la maternidad sin enloquecer en el intento

Ser mamá es una locura. Y lo digo con humor pero también podría decirlo con angustia, con miedo, con incertidumbre. Porque nuestra vida como madres está llena de todo eso. Me he dado cuenta que la maternidad trae consigo una presión inmensa. Tu te exiges y sientes que debes cumplir una cantidad de parámetros que te pide el mundo, la  sociedad, tu familia. Estás expuesta al juicio público constantemente y tus expectativas también se vuelven en tu contra.
Pero ser mamá no puede ser eso, en este tiempo que llevo viviendo y analizando la maternidad me he dado cuenta de que no podemos tratarnos tan mal, por eso te comparto 10 tips para vivir la maternidad sin enloquecer. Porque esto es para disfrutarlo, para aprender y para ser feliz.

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No me miren que estoy voltiada

Esta es una historia personal. De una niña a la que no le gustaba que le hicieran escándalo y se inventó la manera de decirles a los adultos que la dejaran tranquila un rato. A todos nos pasa, a los niños y a los grandes. Son buenos momentos y oportunidades para bajar el ritmo, alejarse de la bulla y volver a recargar.


Cuando yo nací fue un súper acontecimiento en mi familia.
La hija mayor, la nieta y sobrina mayor en los dos lados, también bisnieta mayor y bueno, así en todos los rangos familiares con tíos, tíos abuelos, primos de mis papás, etc. Digamos que abrí la brecha a una nueva generación. Era como una princesa (sin el como).
Fui una niña muy contemplada, mis papás fueron consentidores, mis abuelos más, era un escándalo cuando yo llegaba a la casa de los abuelos, llegó la niña, la única, la princesa.
Nunca me ha gustado ser muy protagonista que digamos, prefiero más bien el bajo perfil, aunque no parezca ahora pues tengo un blog que hace que me vean mucho más, en realidad soy penosa y no me es fácil establecer relaciones con personas desconocidas (parezco antipática en la primera impresión, o en realidad hasta lo soy). Seguir leyendo

La sudadera rota

Cada historia con los hijos es una oportunidad para aprender. No solamente ellos son los que aprenden de nosotros sino nosotros de ellos. Ser padres es una oportunidad para cada día ser mejores. Por ellos y para ellos. En esta historia, la sudadera rota les cuento una lección que aprendí con una bobada como un pantalón nuevo que se rompió…

la-sudadera-rotaLa semana pasada le compré a mi hijo una sudadera (el pantalón deportivo) nueva para el uniforme del colegio. No entiendo porque mis hijos siempre rompen sus pantalones en la rodilla derecha y las sudaderas que tenía ya estaban demasiado rotas. El miercoles mis niños salieron para el colegio estrenando sudadera, divinos los dos, a cada uno le había comprado una. Las mamás nos sentimos felices cuando nuestros hijos van bien vestidos, es como si fueramos mejores mamás….
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Ser la peor mamá del mundo.

Cuando se trata de decir si somos buenas o malas madres, muchas nos tiramos duro a nosotras mismas. Personalmente varias veces me he sentido la peor mamá, especialmente los últimos días de vacaciones cuando mi paciencia ya rebosó los límites y los niños piden a gritos en silencio un espacio diferente a las 4 paredes de la casa, haciendo que la mamá enloquezca poco a poco. Me he sentido la peor mamá cuando no hago las actividades que quisiera hacer con ellos porque tengo que trabajar o tengo pereza o estoy cansada, cuando les hablo un poco más duro de lo que debería (un día le grité a mi hijo en Falabella delante de varias personas), cuando quiero que desaparezcan un ratico de mi vista (y se los digo), cuando les digo algo que no debería y a los cinco segundos me arrepiento, cuando pienso “será que lo traumaticé?” o “será que me lo estoy tirando?”, cuando no soy capaz de cumplir una amenaza o cuando ni siquiera soy capaz de amenazar y me hago la loca para evitar una pelea.  Seguir leyendo

Los pollitos lejos de mis alas.

La semana pasada, mi hijo Pedro, que se ha distinguido por su apego exagerado a la mamá llegó con una carta del colegio que decía: “Mami, me gusta estar kontigo, pero me gusta más esar en el colegio”. Yo la vi y un lado de mi corazón se arrugó un poquito y el otro lado se hinchó. Y comprendí que esto de la dualidad hace parte de nuestro día a día de ser mamás. “Que rico que se quede feliz en el colegio, que esté tranquilo, que disfrute y que no sufra, me encanta y me alegra cantidades saber que cuando no está conmigo está feliz”, pensó mi lado maduro y evolucionado. “Que dolor que prefiera otro lugar sin mí a estar conmigo”, pensó mi lado egoísta, inmaduro e irracional. En toda esta situación comprendí que el tiempo en que mis hijos eran míos, sólo míos está pasando. Ahora están alistandose para su vida, su mundo, sus espacios, sus experiencias. Seguir leyendo

La vida te da sorpresas…

“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida….”  dice un refrán y también la pusieron en una canción y es la verdad.
…Hace varios años tuve una estudiante en una clase que dicté en la universidad, era de mi edad y tenía un hijo de la edad de mi hijo… luego me la encontré en clase de música, con su hijo y yo con el mio, que coincidencia… luego resultó que entraron al mismo colegio y hoy están en el mismo salón y son de los mejores amigos. Y la mamá?, una de mis amigas más cercanas, por no decir la más. Coincidencia?

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