“Señora, ustedes son ricos?”

“Señora, ustedes son ricos?” me preguntó una niña mientras hacíamos la fila para patinar en el hielo en el Centro Comercial Santafé. Muchas cosas vinieron a mi mente. Para mi “rico no es el que más tiene sino el que menos necesita”, y podría haberle respondido que sí, que a pesar de que mis bienes materiales son menores a los de muchas personas que conozco, vivo tranquila y feliz con lo que tengo y siento que me hace falta poco. No quiere decir que no me provoque tener un closet más grande con más zapatos, o que no me gustaría viajar más o preocuparme menos por el pago de las cuentas. Pude haberle dicho que no hay más riqueza que el amor o la salud, que vale más estar unidos, tener una familia bonita y amigos especiales. Pero no es eso a lo que se refería la niña. Me preguntó qué le había traido El Niño Dios a mis hijos,  a ella le trajo una tablet (a mis hijos unos tenis patín y un jueguete al otro), y que si mis hijos tenían cuarto propio para cada uno, a lo que le respondí que no, pues ellos comparten su cuarto. Seguir leyendo