Tener metas claras y concretas.

Muchas veces las mamás nos debanamos la cabeza pensando como hacer que nuestros hijos hagan algún cambio importante en su vida. Yo he usado una metodología que me ha funcionando bastante: el escalador de logros. Ha sido súper efectiva y a mis hijos les encanta.
Este método consiste en establecer metas claras y concretas. Por ejemplo:
– Comer sin pararse de la mesa
– Comer usando los cubiertos
– Dormir en su cama sin pasarse
– Comer verduras
– No comer mocos o uña (jaja)
– Vestirse solito
– No dejar sus cosas personales en el colegio. Seguir leyendo

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A las 8 me convierto en Hulk

Muchas personas que me conocen saben que soy muy estricta con el horario de sueño de los niños (estoy segura que muchos piensan que es exagerado) y decidí serlo desde que me di cuenta que mis hijos se comportan de manera muy diferente cuando han dormido bien a cuando no. Se vuelven intolerantes, irritables, necios, peliones, llorones, algo insoportables al día siguiente y, para la paz y armonia del hogar, es algo que se vuelve un poco dificil de tolerar. Y es que el ejercicio de la paciencia es una de las actividades que más me ha tocado en este día a día de ser mamá. Porque a los niños les encanta retarte, medirte el aceite, sacarte la rabia, ver hasta donde toleramos, llevarnos al límite. Y me ha costado mucho, gritos, ofuscaciones, y actitudes que casi nunca ayudan y que uno termina muy triste y agotado y lo peor es que les da un mal ejemplo a los hijos de como no se debería reaccionar ante un momento de estrés. Por eso, día a día ejercito la paciencia. Pero como las mamás tenemos tantos trabajos y labores, pues obviamente terminamos muuuy cansadas y la paciencia se va agotando como si fuera una pila del celular y cuando llega la noche empiezo a cansarme y mis hijos ya saben porque un día les dije, “acuéstense rápido porque a las 8 me convierto en Hulk” y hasta les hice la dramatización de como me convertía, jaja…. Y sonó muy charro, pero quería decirles, en su lenguaje, que la mamá también es humana, también se cansa y también tiene un límite. Muchas veces cuando están muy necios y estoy cansada les digo: “niños se me va a acabar la paciencia…” y ellos ya entienden que estoy a punto de convertirme en Hulk y cambian su comportamiento. Esto me ha ayudado mucho a no perder el control, a comunicar lo que siento y que ellos aprendan a que cuando uno siente algo lo dice. Por lo general mi pila de paciencia maternal se acaba alrededor de las 8 pm. Y esa es otra razón por la que mis hijos a esa hora ya están dormidos. Porque me queda un tiempo para mi, para descansar, para estar con mi esposo, para comer tranquila, para relajarme. Y finalmente acostarme a dormir para volver a recargar la pila de la paciencia, porque yo también necesito dormir bien para estar feliz 🙂

cruella