Vivir sin empleada doméstica

En mi país, en muchos hogares existe una persona que ayuda con las labores de aseo, orden y alimentación. Comúnmente se le llama empleada doméstica, pero más que una empleada termina siendo un miembro más de la familia, pues convive permanentemente con todos, vive bajo el mismo techo y termina involucrándose totalmente en la vida familiar. En mi casa no hay empleada doméstica. Muchos piensan que es imposible vivir sin ella. Pero no.

Vivir sin empleada domestica

Durante los últimos 10 años tuve a alguien que nos ayudaba en la casa. Esa persona en realidad fueron muchas mujeres que nos acompañaron colaborando con el aseo y el orden del hogar, unas con buenas experiencias y otras con no tan buenas. Seguir leyendo

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10 tips para vivir la maternidad sin enloquecer en el intento

Ser mamá es una locura. Y lo digo con humor pero también podría decirlo con angustia, con miedo, con incertidumbre. Porque nuestra vida como madres está llena de todo eso. Me he dado cuenta que la maternidad trae consigo una presión inmensa. Tu te exiges y sientes que debes cumplir una cantidad de parámetros que te pide el mundo, la  sociedad, tu familia. Estás expuesta al juicio público constantemente y tus expectativas también se vuelven en tu contra.
Pero ser mamá no puede ser eso, en este tiempo que llevo viviendo y analizando la maternidad me he dado cuenta de que no podemos tratarnos tan mal, por eso te comparto 10 tips para vivir la maternidad sin enloquecer. Porque esto es para disfrutarlo, para aprender y para ser feliz.

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Tener fe

Los papás quisieramos controlar todo para que nuestros hijos siempre estén bien. Pero asi no funciona. Ante un mundo de incertidumbre, lo único posible es tener fe. Por eso las mamás terminamos repartiendo bendiciones y prendiendo velas hasta viejitas. Aquí les cuento de qué se trata esa fe. Y no es un post sobre religión.

Tener Fe - la gallina y los pollitos blog

Me acuerdo que hace muchos años, cuando mi primita Daniela estaba pequeña hubo una época en que había muchos derrumbes en la vía Las Palmas, ruta que tenía que tomar todos los días para ir al colegio. Cada día el subir y bajar por esa vía era un riesgo de que se desprendiera un pedazo de tierra y cayera sobre cualquier vehículo que estuviera pasando por ahí.

Aunque yo estaba lejos de ser mamá, sentir a mi tía angustiada por el solo hecho de mandar a su hija al colegio por un camino que presentaba un riesgo me impactó. Y me impactó el hecho de entender que a pesar de que seamos los mejores papás no podemos asegurar que nuestros hijos siempre estén a salvo, pues no está del todo en nuestras manos. Nunca. Seguir leyendo

La llegada del Ratón Perez…

Cada etapa de los hijos es maravillosa. Y las primeras veces son muy emocionantes. Y en está casa llegó el Ratón Perez de manera sorpresiva después de que mi hijo Emilio cumplió 6.

Un día yo estaba en una piñata con mi otro pequeño y mis papás iban a recoger a Emilio en el colegio para pasar la tarde con el. Me llamó mi mamá y pasó Emilio diciendo muy emocionado: “Mami, tengo un diente flojo!!!”, yo no veia la hora de verlo y esa noche vi que el diente estaba demasiado flojo.

Le puse una nota a la profe diciendo que si se caía el diente me avisara, pues era mi primer diente… pero pensé que eso iba a suceder varios días después… pues no, el diente se cayó al día siguiente, en el colegio (o sea, me lo perdí 😦 ), mejor dicho, no se le cayó sino que como el dice muy orgulloso: “No se me cayó, yo me lo arranqué!!”. A las 9 am recibí un email de la profe con una foto del muchachito mueco y el resto del día no tuve concentración, no me importó nada y no quería sino ver a mi muequito.

Y es que cuando eres mamá, emocionan más las cosas de ellos que las de uno mismo.

Ese día recogí a Emilio en el colegio, fue el suceso del día en su salón, tenía tarjetas y un pequeño ratón de regalo que le dieron en el colegio con el diente adentro. Pasó la tarde y ahora llegaba la hora del Ratón Perez…

Entonces, Emilio le escribió una carta…

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Y mi tía, que es una gran mamá me hizo una súper sugerencia: Centrarme en la experiencia del Ratón Perez y no en el regalo, por lo tanto, pensando en el ratón, además del diente y la carta le dejamos en un platico un poco de galletas y lechita. El ratón se comió las galletas y dejó unas harinitas y además dejó unas huellitas por la pared (arena de una mata hecha con los dedos).

Raton

Por la mañana Emilio encontró su billete que le dejó el ratón y fue muy emocionante, pero más emocionante ver que se comió la galleta y dejó huellas y así, lo más importante fue la visita del ratón por su diente, más que el regalo o el dinero.

No se cuando vaya a ser el siguiente diente, por ahora no hay ninguno flojo, pero pienso tal vez que el Ratón pueda responderle su carta cuando venga por el otro diente y ya hicimos un estuchito para dejarle los dientes al ratón. Muy divertido y emocionante estas primeras veces !!!

 

Ser mamá de niños hombres…

Confieso que antes de tener hijos siempre quise niñas. Quería 3. Soñaba con hacer peinados y pintar uñas, jugar Barbies y hacer vestidos. Siempre fui súper femenina y siempre me han encantado las actividades femeninas. Manualidades, cocinar, peinarse, hablar, estar sentadas, limpias y con cosas rosadas. Nunca me imaginé haciendo algo que me despeinara, que me empantanara y siempre odié sudar (tanto que en el colegio nunca hice educación física y nunca he practicado ningún deporte por mas de un par de meses). Soñaba con mis niñas, rosado, princesas.
Luego sucedió que la vida me dio hijos hombres, y no uno sino dos!!!. No sabía porqué pero lo  acepté con amor. Desde que nacieron mis niños entré en el mundo del azul, del mugre, de la brusquedad. Este mundo que me revolcó y me dejó despeinada y feliz.
Los niños no se quedan quietos. Puedes sentar a una niña durante una hora a jugar con una muñeca, un niño no aguanta más de 1 minuto…. mentiras, no más de 30 segundos quieto. Les encanta treparse por todos los muebles, se caen y vuelven y se levantan. Les encanta que los aprietes, que los trates con brusquedad, sus juegos favoritos parecen peleas, les gustan los balones, correr, ensuciarse y si es con pantano mejor. Se caen, se hacen chichones, se raspan, se abren y hay que coserlos, es algo súper normal. Mi casa se convirtió en una cancha de fútbol, les gusta charlar, reirse, son muy inquietos. Los tenis no les duran hasta que les crece el pie y hay que cambiar de talla, pues mucho antes que eso suceda ya estan rotos.

A pesar de mi feminidad, me ha tocado adaptarme a todos esos programas de hombres, aprendí a jugar brusco sin que nadie llore, a jugar a piratas, indios, superheroes, a chutar una pelota. A leer historias de monstruos y no de princesas, a acostumbrarme que mi casa va a estar semi destruida en los proximos años, los muebles y las paredes sucios, a que siempre hay ruido, gritos, risas, a tener a la mano crema para los raspones y golpes. A hacer paseos guerreros, porque a los niños les encanta dormir en carpa y hacer fogata….. y esa fue mi graduación!! porque nunca habíamos dormido en una carpa, yo nunca pensé que alguna vez dormiría en una carpa y lo hice. Dormimos felices, arrumados los 4, sobre el piso duro, con frío y no me importó. Nunca imaginé que yo pudiera llegar a dormir en una carpa y fue delicioso. En realidad lo disfruté.

Mis niños me han enseñado muchas cosas, me han hecho tallarme, hacer cosas que nunca imaginé que yo haría en la vida, aprender a disfrutar cosas diferentes, a descomplicarme, a que no me importe si se empantanan porque se que están disfrutándolo, a que una camiseta está sucia cinco minutos después de que se la ponen, a disfrutar armar una pista de trenes, a permitir algunas pistolas en mi casa, así sean hechas con fichas de lego. Pero lo mejor que me ha pasado con mis niños, es que tengo dos novios que viven derretidos por mi, que me dan besos y abrazos espontáneos, que me miran con amor, que adoran estar conmigo, arruncharse a mi lado, que están enamorados de mi. Y en eso entendí porque en mi destino estaba ser mamá de un par de niños. mugre lover

 

Hace 3 años estaba a punto de convertirme en mamá

Me quedo hasta tarde preparando la fiesta del tercer cumpleaños de mi hijo mayor. Cómo me ha cambiado la vida desde ese día maravilloso, que me levanté a las 2 am con dolores fuertes. Mi esposo me decía: Acuestate que ya se te va a quitar (jua! ahi estan pintados los hombres). A las 3 am llamé al doctor porque el dolor aumentaba. No habia cumplido la semana 38 y la maleta estaba sin acabar de empacar, que angustia!, me dijo que me arreglara y nos encontrabamos en su consultorio a las 4:20 am (tanto!). A las 4:10 salimos de la casa, todavía de noche, sin siquiera imaginarnos remotamente como iba a cambiarnos la vida. Con todo el tráfico de esa hora, nos demoramos 3 min en llegar donde el Doctor. Obviamente no habia llegado y fueron los 10 min más largos de mi vida. La contracciones aumentaban su frecuencia y dolia mucho. Cuando el médico me revisó, ya estaba en 4 de dilatación. No se que me hizo (tacto creo), pero dolió mucho y empezó a salir liquido. “Vamos ya para el hospital” – dijo. No eran las 5 cuando llamé a mi mamá para que cancelara un viaje que tenía, y le dije que no se preocupara (Una llamada a las 5 am de la hija embarazada?, quien no se va a preocupar…), que el bebe ya iba a nacer. Llegamos a la Clinica por urgencias, un poco tiempo nos llevaron a la habitación. A las 6 am ya estaba en la sala de partos. Al ponerme la epidural, el trabajo de parto se volvió algo lento, y a las 9:01 am nació mi bebe. No fue tan “mágico” como esperaba, porque el efecto de la anestesia ya habia pasado, y todo sucedió muy rápido, pero a pesar del dolor y el caos, creo que ha sido el momento más maravilloso de toda mi vida.

Desde ese momento mi vida de antes pasó a la historia. Ahora soy una mamá. Esa hermosa palabra que tiene tantos significados, tantos recovecos y taaaanto tanto cansancio. Nunca leí la letra menuda. El que lo haga se arrepiente. Es como cuando undes el recuadro de “Acepto los términos y condiciones” sin leerlo (casi siempre). Asi llega la maternidad. Lo primero que desaparece es el placer de dormir toda la noche. Desaparece tanto, que casi olvidas que alguna vez sucedió. Luego desaparece “tu tiempo”. Tercero, las prioridades. Antes podías comerte la comida caliente, ser el primero en hacer algo, hacer lo que quieras. Ahora no. Pero con esa criatura tan pequeña, que depende completamente de ti para sobrevivir, llega el amor mas grande que existe y existirá en el mundo. Un amor tan grande que uno cree que no puede haber más, pero que increiblemente cada día aumenta. Un amor que hace que prefieras estar empegotada con tu pequeño, a estar viajando por el mundo, comprando la mejor ropa o en un cafe con tus amigas.

Desde que soy mamá, soy otra persona. Ahora pienso más antes de actuar, no puedo hacer algo que no sea digno de mis hijos. Soy mas responsable, más cuidadosa en mi comportamiento, más amable y educada. Siempre pensando en que tengo que darles ejemplo para que sean buenas personas. Ahora rezo más que antes. Tengo que poner en manos de alguien más el cuidado de mis pequeños, alguien más grande y poderoso. Y trato de agradecer cada instante y ser conciente en todo momento de la dicha y el privilegio de tener los hijos más hermosos del mundo y de ser todo para ellos en la vida. La palabra mamá, tiene muchos significados, pero para un hijo, solo uno: todo.

 

Compartir la maternidad

Es maravilloso enterarse de que personas cercanas van a ser mamás por primera vez. Cuando se vive lo que es ser mamá, cuando tienes tu bebe entre tus brazos y ves esa pequeña cosa, toda tuya, totalmente indefensa y dependiente solamente de ti, llega una gran mezcla de sentimientos, alegria, miedo, responsabilidad… Pero al final de todo, lo que mas pesa y reina entre todo es el amor. Ser mamá es llegar a una dimensión nueva en la vida, es que todo lo que existía antes pase a un segundo plano y tu vida tenga un nuevo sentido. Uno nunca alcanza a imaginar esto antes de ser mamá, no cabe en la cabeza tanto amor. Me encanta que otras personas que quiero vayan a vivirlo, a experimentar esta maravilla.