Aprender a ir al baño con la ayuda del ipad…

Indudablemente el ipad y en general varios aparatos tecnológicos son una ayuda muy grande en algunos momentos con los niños. Aunque no debemos abusar y hay un tiempo límite para que ellos jueguen, pueden enseñarles o ayudarles a desarrollar ciertas habilidades. Una amiga muy tesa, mamá de dos niños pequeños, pensó en cómo ayudar con el ipad al proceso de entrenamiento de los niños para dejar el pañal y desarrolló en su empresa una App llamada Potty Training. Es muy divertida para los niños y consiste en llevar a los animales a hacer pipí en el baño. Para los niños es súper facil y la aplicación tiene unas ilustraciones hermosas. Yo la bajé en mi ipad y a mis hijos les encanta. Considero que puede ser una gran ayuda en el momento de enseñar a los niños que hay un lugar determinado para hacer pipí y luego cuando vayan solitos al baño motivarlos con estos lindos animalitos.

Esta aplicación se acaba de ganar el premio de la App más innovadora de Colombia en Colombiatic 2013, que orgullo y que rico que se desarrollen Apps educativas para los niños…. A Camila muchas felicitaciones…

Les muestro cómo funciona esta App:

15 cosas que cambian en tu vida cuando nace tu bebé….

Este artículo lo encontré en el sitio de Facebook de «Escuela para Padres» (https://www.facebook.com/escuelaparapadresggm), no se quien es el autor, pero me parece divino y totalmente cierto!!!

1. Descubres en tu interior una fuerza que te agarra de sorpresa y hasta te asusta por su intensidad. Te sientes como una leona, preparada para defender a tu «cachorro» con uñas y dientes.

2. Te das cuenta que puedes ir más allá de tu límite y del límite de tu límite y del límite del límite de tu límite… Y esto te hace sentir infinitamente exhausta y fatigada, pero a la vez infinitamente capaz (¡qué verdad tan verdadera!).

3. Sientes crecer dentro de ti un amor tan fuerte, poderoso y profundo, que a veces hasta te espanta y confunde. «¿Podré querer a otro ser como a esta criaturita?», te preguntas. Ya verás que sí (y ésa será tu gran sorpresa cuando nazca tu próximo hijo).

4. Empiezas a entender, respetar y admirar a tus padres como nunca antes en la vida «no es posible que mi mamá haya hecho todo esto», piensas, «¡con cuatro hijos, tan jovencita y sin pañales desechables!» y crece genuinamente tu comprensión y gratitud hacia ellos.

5. Por primera vez entiendes que «sacrificio» no significa sufrimiento sino: «sacro» + «oficio», o sea, «trabajo sagrado». Comprendes la enorme importancia del lugar que ocupas en el mundo como madre, y el gran valor de tu trabajo.

6. Aumenta tu compasión por todos los niños. Poco a poco te vas haciendo madre no sólo de tus hijos, sino de todos los demás niños del mundo. No soportas ver sufrir a un niño en las noticias, ni en una película de televisión, ni en la calle. Y entre los cambios más cotidianos…

7. En tu casa, tu vida, tu trabajo… reina un nuevo orden, o más bien, desorden. Aceptarlo es clave para tu felicidad y paz interior, o sea que date por vencida y disfrútalo.

8. Descubres el placer y el valor de los momentos de silencio, de una ducha caliente al final del día, una tacita de té con una amiga, una película en casa con tu pareja, una noche de sueño profundo… y disfrutas a fondo cada uno de esos instantes.

9. Borras de tu diccionario la palabra «asco». Cuando a tu hijo se le cae el chupón en el piso, lo recoges tranquilamente y lo «limpias» con naturalidad en tu propia boca antes de volvérselo a dar.

10. Aprendes a dominar el arte de la improvisación. Compones increíbles melodías, transformas tus dedos en marionetas, e inventas fantásticas y absurdas historias para mantener entretenido a tu bebé (sobre todo cuando está cansado, aburrido o enfermito).

11. Tu cinturita (y todo lo que queda al norte y al sur de ella) definitivamente no es la misma de antes, pero te sorprendes al darte cuenta de que estás mucho más interesada en el ombligo de tu bebé que en el tuyo propio.

12. Las horas dejan de tener 60 minutos y los días dejan de tener 24 horas. El tiempo ahora parece transcurrir a un nuevo ritmo (debido seguramente a algún arte de magia del bebé) y por ese extraño cambio llegas retrasada a casi todas tus citas.

13. Los momentos a solas con tu pareja son escasos y breves, pero los dos aprenden a disfrutarlos y aprovecharlos, aunque un cierto bebe llorando esté a punto de interrumpirlos.

14. Como un malabarista que va agregando más y más objetos a su acto, aprendes a hacer dos, tres, cuatro, cinco… cosas a la vez, ¡y sin que se te caiga ninguna pelota!

15. Compruebas que nada, ni siquiera las matemáticas, es una ciencia cierta. Al fin y al cabo 1 + 1 = 3, y 3 no son demasiados, sino… una familia.

Y por fin, como esa leona que defiende a sus cachorros, a medida que crecen vas «soltando la rienda» y te das cuenta que ser mamá no significa proteger eternamente a tu niño de los peligros, problemas y conflictos de la vida, sino permitir que vaya enfrentando sus pequeños problemas, confiada en haberle dado las herramientas necesarias para que poco a poco aprendan a encontrar sus propias soluciones.

La verdad sobre las bebidas con azucar

Hace poco vi un video muy impresionante sobre el impacto de las bebidas azucaradas en la vida de las personas, y quisiera compartirlo. Viene de una página que se llama http://therealbears.org/ y en ella se pueden encontrar además del video, datos y mentiras que dicen las empresas de bebidas azucaradas, las cuales han sido desmentidas por esta organización… como por ejemplo:

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… si como no!!

Bueno, aqui está el video…. y tengamos en cuenta que los jugos de cajita tambien son bebidas azucaradas, que tienen sólo un 2% de jugo de frutas!!!

Los regalos y el amor…

Esta tarde fui a comprar el regalo de cumpleaños de uno de los mejores amigos de mi hijo (el mejor). Un niño muy especial, al cual mi hijo adora y quería comprarle algo que le gustara y que no fuera ‘un juguete más’, sino algo que le dure mucho tiempo y que pueda estar en un lugar especial de su habitación. En medio de esta búsqueda del regalo, recordé una reflexión que hago siempre que voy a un cumpleaños infantil…
Pareciera que ultimamente, gracias a la sociedad de consumo y todos sus efectos, el amor entre personas se define según el regalo que se de, y esto en función de dos variables: el precio y el tamaño. Eso quiere decir que el que te de el regalo más costoso y más grande, es el que más te quiere. Cuando uno ve en una fiesta el lugar donde están los regalos, se ven paquetes tan grandes, que muchas veces, son hasta más grandes que el mismo niño y dentro de poco, vamos a tener que contratar un camión de mudanzas para llevar los regalos que le dan a nuestro hijo en su fiesta. Cuando llegan los invitados a los cumpleaños, se ven paquetes enormes de regalos gigantes, que como les digo, pareciera que ese niño quiere demasiado al cumpleañero, pues el regalo es gigante y seguramente de un precio muy alto. Luego del cumpleaños, el niño quiere abrir todos los regalos a la vez, obviamente, y se llena de una cantidad enorme de juguetes nuevos, que no sabe ni cual abrir, ni con cual jugar, pues es tanto que abruma. Termina jugando con uno de tantos, pensando en los otros que también quiere abrir, y sin disfrutar verdaderamente ninguno. Como una indigestión de regalos.

No se en que momento los cumpleaños se volvieron una competencia a quien da el regalo más costoso o más grande, y las mamás mandan a alguien a comprar un regalo que valga $X dinero, lo que sea con tal de quedar bien, cuándo fue que dejamos realmente de pensar en que le gustaría a esa persona, que lo haría feliz, que disfrutará bastante, que importa que valga más o menos, pero que ese regalo, que es nuestra manera de celebrar su vida, lleve realmente el amor que pusimos en buscarlo. No importa que el empaque sea grande o pequeño, no importa que cueste mucho o cueste poco, creo que la importancia la debe tener el amor que le ponemos al regalo y con el gusto que lo damos. Y que pesar que los niños aprendan que son más valiosos los regalos grandes o costosos, cuando es tan importante y tan lindo los pequeños detalles, una tarjeta, un dibujo, un abrazo.

Y como sugerencia para las mamás de los niños que cumplen años, no abrir todos los regalos al tiempo, pues no disfrutan ninguno, mejor guardarlos e irlos sacando poco a poco, para que realmente los niños no se saturen y valoren sus juguetes. Lo hice con el último cumpleaños y funcionó de maravilla (todavía tengo algunos sin abrir).

Cómo quitar el chupo o tetero de manera efectiva…!

Aunque esto parezca un titular de una revista, he pensado mucho en este tema pues últimamente he escuchado varios casos alrededor de papás que saben que tienen que hacerlo y no lo logran, y me he dedicado a analizarlos…. Todos los papás se mueren del pesar de quitarles el chupo o el tetero a los bebes, pues creen que su hijo depende de estos objetos, pero creo que en muchos casos en el fondo, lo que realmente tienen es pereza de enfrentar la situación del niño llorando, o teniendole que dar comida en vez de tetero, lo que implica regueros, que no le guste, que se ensucie, etc, cosa que tarde que temprano tendrá que suceder pues nadie nace sabiendo comer solo, de todo y sin regarse.

Entonces, la fórmula mágica para quitar el chupo o tetero de los niño es:

1. Tomar la decisión (no voy a ponerme a discutir, si es mejor al año o a los 2 o a los 5, de eso ya hablé en otro post)
2. Estar SEGUROS de la decisión.

3. Hacerlo (o como diría una famosa marca deportiva «Just Do It»)

Hacerlo, implica ejecutar la acción, o sea, botar el chupo, tirarlo al río, darselo a un animal del zoologico, etc, y respecto al tetero, guardar, botar o regalar los teteros y no volverlos a sacar.

Obviamente en el primer momento, al niño no le va a parecer la mejor noticia, porque todos los seres humanos somos reacios al cambio, pero en un par de días lo aceptará. Aquí es cuando entra la SEGURIDAD de los padres, asi el niño llore, grite, haga pataleta, no se pueden devolver en la decisión, asi haga huega de hambre, con seguridad que de hambre no se va a morir. Si el niño percibe la SEGURIDAD de los padres, va a estar seguro también en que es la decisión correcta y lo va a aceptar más rápidamente. Créanme que los del problema en la mayoría de los casos, somos los papás.

 

 

Las Cartas del Niño Jesús

Quiero compartir una tradición muy linda que hay en mi familia. Cada año el Niño Jesús le escribe una carta a los niños en la que les dice lo que han logrado cada año. Los niños reciben su carta junto a los regalos de navidad y es muy lindo porque cada carta cuenta lo que el niño ha logrado cada año. Es importante hacerlo en el lenguaje que entienda el niño según la edad… Es muy hermoso guardar las cartas y ver cada año el niño como ha crecido. Anoche hice la carta de este año de mis hijos y ya la tengo lista para entregarla con los regalitos. Les comparto las cartas de los últimos 3 años….Captura de pantalla 2012-12-13 a la(s) 12.19.02Captura de pantalla 2012-12-13 a la(s) 12.18.52

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La alimentación, dolor de cabeza para todos los papás

Hoy quiero escribir sobre un tema que para muchos papás es motivo de desvelo, la alimentación. A lo largo de mi corta experiencia como mamá, he leído y he preguntado mucho sobre este tema. También he analizado los habitos de muchos niños que veo en los lugares a los que asisten mis hijos y quiero contarles lo que pienso.Cuando mi hijo mayor estaba muy pequeño tuve la oportunidad de hablar con un pediatra muy experto, de esos de toda la vida (fue mi pediatra 🙂 ) y me dijo algo que me impactó mucho: «El Objetivo de la alimentación de los bebes, es llegar a que los niños puedan sentarse en la mesa y comer lo mismo que los adultos», o sea, que cuando tu hijo pueda, debería poder sentarse en la mesa con toda la familia y pueda comer lo mismo que comen todos… What???  Pues si, que coma lo mismo que comes tú!

Bueno, pues resulta que hoy en día, los niños solamente comen lo que ellos quieren, y por sus malas costumbres alimenticias, lo que ellos quieren se limita a papitas, salchicha, nuggets de pollo y arroz. Esta amplia dieta obviamente no les alimenta, y como todos sabemos, los niños deben alimentarse bien para crecer, aprender, ser sanos y  felices…

Entonces, a que se debe esta falta de buenas costumbres alimenticias en los niños? Por lo que he podido analizar, hay dos factores que ayudan a que los niños coman mal:

1. EL TETERO: Los niños deben tomar tetero cuando son recien nacidos, porque su organismo supuestamente no tolera otros alimentos, porque no tienen dientes o encías fuertes que les permitan rasgar y masticar bien y mientras empiezan con su dieta complementaria… Pero luego de que los niños comen de todo, las 3 comidas al día, tienen dientes, pueden ingerir todo tipo de alimentos, NO TIENEN PORQUE TOMAR TETERO…. Cuando un niño puede comer sus 3 comidas al día, quitele el tetero. No conozco ningún adulto que se levante a las 4 de la mañana desesperado por un vaso de leche para poder seguir durmiendo, o que en vez de comerse su almuerzo o su comida, se tome un vaso de leche (a no ser que siga una dieta especial para adelgazar o algo así). En general la mayoría de los adultos comemos en la noche a las 7, 8 o al a hora que sea, y luego nos dormimos hasta el otro día…. además, no reemplazamos nuestras comidas básicas por un vaso de leche. El habito del tetero les impide dormir bien en la noche, les impide aprender a masticar, a tragar bien los alimentos, y sin mencionar todos los factores odontológicos que muestran que afecta a los pequeños…  He hablado o me han contado de MUCHOS niños que a los 2, 3, 4, 5 o 6 años todavía toman tetero. El tetero los embucha, les quita el hambre temporalmente, pero no los alimenta, un niño necesita una dieta balanceada. Cuando escucho mamás o niñeras quejarse que su hijo no come, lo primero que pregunto es: Toma tetero? Y siempre la respuesta es: Si.

2. UNA DIETA DIFERENTE: Digamos que para un papá o mamá es muy cómodo darle al niño lo que a el siempre le gusta, claro, es súper fácil porque se lo come todo, no hay que peliar, amenazar, obligar, rogar, jugar, etc. Pero es importante que los niños tenga una rutina clara y fija y que además pruebe cosas nuevas de vez en cuando, porque como me dijo aquel pediatra, los niños deberían sentarse en la mesa y comer lo mismo que come el adulto. Por lo tanto, una vez el pediatra autoriza que el niño puede comer un alimento determinado, es importante que se le de la oportunidad de probar y tratar de que el niño coma de todo, o por lo menos que pruebe y acepte la gran mayoría de los alimentos. Se que es muy dificil hacerlos probar, lo he vivido en carne propia (odio probar y mi hijo mayor es igual a mi), pero los papás deberían hacer un gran esfuerzo y buscar recursos para que los niños prueben y además se acostumbren a los diferentes sabores. Esto no se logra ni en la primera ni en la segunda, y tal vez ni en la 3ra o 4ta sentada. Hay que acompañar, insistir, motivar a los niños para que lo hagan. Por favor, NO LES HAGAN UNA DIETA ESPECIAL a los niños cuando ellos pueden comer lo mismo que un adulto. No hablo de extremos y tampoco pienso que se les tiene que obligar a comer cosas muy fuertes, aceitunas, alcaparras, cebollas, etc. Se pueden adaptar un poco los platos, pero que el niño vea que debe comer lo mismo que el adulto, que no se siguen sus caprichos sino que esa es la comida de la casa y eso es lo que comen todos.

Por último, me gustaría insistir en la importancia de una dieta lo más natural posible. Los embutidos, jugos de caja, dulces, etc no aportan nada para el crecimiento y la salud de los niños. En lo que más pueda, prepare alimentos en casa, y proporcione a sus hijos una dieta natural. El ejemplo también es súper importante, o sea, a modificar la dieta o evitar delante de los niños las cosas que son más nocivas. Como les decía, para mi no es fácil probar o comer algunas cosas, pero me ha tocado aprender y hasta he probado junto con ellos cosas nuevas, y lo mejor, es que me han gustado… Hay que hacer un esfuerzo para que los hijos coman bien. No es bueno, no es cómodo, no es agradable, pero la salud de nuestros hijos depende de ello y una mala alimentación tiene muchas malas consecuencias en su vida… es importante.

Los horribles virus

Odio que mis hijos se enfermen. Tal vez es una de las cosas que más me afecta. Y lo peor es que con los niños es demasiado común. A pesar de que parece un «inevitable», trato siempre de protegerlos un poco. La manera más común de contagiarse de un virus es: no lavarse las manos, tocar cosas untadas del virus que tiene un niño enfermo, que te tosan encima. Y con los niños es casi inevitable que se metan la mano a la boca, que cojan y toquen todo, que no se den cuenta que otro mocoso babió un juguete y se lo metan a la boca, etc. De todos modos trato lo que más pueda que mis hijos se laven las manos, y coman bien para que las defensas de su cuerpo puedan estar fuertes y defenderse contra los virus.
Al parecer muchos papás no piensan como yo, y no les importa mucho que sus hijos estén enfermos, y no se dan cuenta además, que es demasiado fácil contagiar a otros niños. Me parece un poco irrespetuoso y desconsiderado los papás que mandan a los hijos a los jardines, o a las clases extracurriculares con tos, fiebre, vómito. Además de que su hijo va a aliviarse más rápido si lo deja en la casa, va a evitar contagiar a otros niños, que son igual de susceptibles al suyo a contagiarse del virus que tiene su hijo. Respetemos a los otros así como quisiéramos que nuestro hijo esté protegido y no al lado del niño con tos. Y evitemos que los virus se propaguen. Hoy por ti, mañana por mi!!
*By the Way, tengo un producto buenísimo que les sube las defensas a los niños, son unas gomitas llamadas Immune C Plus Zinc & Echinacea. Súper recomendado.

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5 «alimentos» (o cosas…?) que odio darle a mis hijos…

Desde hace algún tiempo he puesto mucha atención a los alimentos que les doy a mis hijos. Cada vez son más dañinos y anti-naturales y a partir de algunos problemas alérgicos, reflujo, reacciones de mis hijos ante ellos o cosas que me han dicho expertos o leído, tomé la decisión de restringir o eliminar algunas cosas de la dieta de ellos con increibles resultados. Gracias a varias personas como mi bioenergético o mi mejor amiga que tiene una maestría en alimentos, y a algunos textos que he leído por ahí, he descubierto algunas cosas un poco horribles, como por ejemplo que las Ducales tienen un ingrediente que crea adicción, por eso no puedes parar de comerlas (será ese el toque secreto?) o que hay muchas cosas que no son lo que se llaman, por ejemplo, el jugo de cajita, realmente no es jugo, la miel que te dan para el pollo en varios sitios públicos realmente no es miel, la miel de maple para el pancake tampoco es miel de maple y hasta la salsa de tomate, no tiene tomate. Por lo tanto, además de ser vilmente engañados por la industria alimenticia (aclaro que no tengo nada en contra de ninguna marca) pues comemos cosas que no son lo que dicen que son, estamos ingiriendo elementos químicos y dandole a nuestros hijos cosas hechas en un laboratorio cuando realmente creemos que los estamos alimentando.  Como estoy muy atenta a esto, cada día descubro que hay más niños con reflujo, enfermedades alérgicas y bueno, enfermos en general y en parte es por lo mal «alimentados» que están.

Bueno, de todos los productos para ingerir, porque alimentos no son, los peores para mi, y los que más evito darle a mis hijos son:

1. La Coca Cola: afortunadamente puedo decir que mis hijos nunca la han probado. En general no consumen ninguna gaseosa, pero si no hay más remedio, les doy una que no sea esta. Creo que mucho se ha hablado de lo dañina que es….

2. Los Dulces: para mí son un veneno para los niños. Los vuelve adictos, no comen nada nutritivo, les bloquea el apetito para comer saludable. Personalmente a mis hijos les da reflujo y si comen mucho, hasta vómito. No les prohibo comer un dulce en las piñatas o en la guardería, pero en mi casa no compro y cuando llegan con la bolsita de la piñata, desaparece en una caja que luego regalo. Odio que les den dulces y mientras pueda, evito que coman.

3. Jugo de cajita. El famoso jugo de cajita, que supuestamente es tan nutritivo contiene realmente un 2% de jugo de fruta, el resto, químicos, aditivos y azucar. Consumirlo es como comerse aprox. 6 cucharadas de azucar, engorda, no alimenta. A mis niños también les ha dado reflujo. Cuando descubrí esto les empaco jugo natural hecho en casa en los termos cuando vamos a salir y si no se puede, es mejor que tomen agua.

4. Alpinito. Aclaro que no tengo nada en contra de la marca Alpina, es más me parece una de las mejores y más innovadoras marcas en Colombia, pero el Alpinito a mis hijos les cae como patada en el higado. A mi hijo grande le di muchas veces y siempre le daba como un vomitico que olía horrible, luego me recomendaron eliminarlo de la dieta, y mi hijo pequeño, que ya tiene 2 años nunca lo ha probado, mentiras, creo que una vez le dimos y el resultado fue muy similar a lo que pasaba con su hermano. En vez de Alpinito les doy yogurt, kumis, yox, otros que no se porque no les caen tan mal….

5. Fruit Loops o Trix. Tampoco tengo nada en contra de Kellogs o Nestle, y en general no sólamente es este cereal sino todos los cereales que sean de colores. Los colorantes son químicos que hacen daño al cuerpo pero mientras más color tengan los alimentos, peor. Por lo tanto evito darles esto. El ideal es el Corn Flakes pero de vez en cuando también les doy Zucaritas, ceral de Milo o Choco crispis…

Bueno, con toda esta reflexión tan larga, me queda un pequeño desconsuelo y es la tristeza de sentir que la industria alimenticia cada vez nos engaña más, que no sabemos realmente que estamos consumiendo y que las mamás que tienen sus hijos con enfermedades como esta, no puedan detectar que su problema viene de su mala alimentación. Les recomiendo esta página web: www.ninosinalergias.com donde pueden descargar GRATIS un libro muy interesante escrito por un pediatra caleño sobre los problemas ( y soluciones) que causan los alimentos (o más bien no alimentos) en la salud de los niños.